Sánchez se estrena en la cita más convulsa de la Alianza

Donald Trump y Pedro Sánchez se saludan ayer durante la cumbre de la OTAN. ::  E. DUNAND / AFP/
Donald Trump y Pedro Sánchez se saludan ayer durante la cumbre de la OTAN. :: E. DUNAND / AFP

El presidente español insiste ante el jefe de la Casa Blanca en su negativa a cumplir con el compromiso de gasto

ADOLFO LORENTE CORRESPONSAL

bruselas. Pedro Sánchez sigue de debut en debut. Ayer tocaba Bruselas. No la UE, sino otra Bruselas, la de la OTAN. El presidente del Gobierno español se estrenó en la que quizá sea la cumbre bianual de la Alianza Atlántica más convulsa en muchísimo tiempo con un Donald Trump que llegó con el colmillo afilado. Sánchez por fin le conoció y le dijo «no» a su exigencia de gastar el 2% del PIB en defensa. Un no con matices, pero no al fin y al cabo.

«Somos empáticos con las demandas de la Administración americana, Comprendo que, primero con Obama y ahora con Trump, se exija un mayor esfuerzo en el presupuesto de defensa, pero hay que ser justos hay que ser conscientes de que lo estamos aumentando», recalcó antes de matizar que «hay que incorporar otros elementos». «En primer lugar, las capacidades, en las que España está muy por encima de la media, y también las contribuciones, donde estamos también de largo muy por encima de la media de los aliados», enfatizó. «Hay que mirar la calidad del dinero que se gasta, no tanto la cantidad», apostillaron fuentes de la Moncloa.

Fue un no, pero sí. Tendió la mano, juro lealtad eterna, pero es muy probable que esto no sirva para convencer al inquilino de la Casa Blanca, con quien se saludó antes del inicio de la primera reunión de trabajo. Fue algo cordial, protocolario. «Somos empáticos con estas demandas pero, insisto, hay que ser justos y es evidente que España es un país fiable, comprometido con el vínculo transatlántico y muy activo en misiones internacionales, ya sea en el Báltico, Turquía o Irak», subrayó Sánchez.

Por ello, insistió en la necesidad de elaborar «un análisis mucho más completo del grado de compromiso de cada uno de los aliados dentro de la OTAN». «Y desde luego -apostilló- el de España es un grado importante y comprometido con lo que debe ser la defensa y la seguridad colectiva del conjunto de los países».

Misiones en Túnez y Libia

El presidente hizo esta breve declaración a su llegada a la cumbre sin aceptar preguntas. Hoy, eso sí, se espera que ofrezca una rueda de prensa al finalizar la cita. Quién se expresó de forma categórica fue la ministra de Defensa, también presente en Bruselas junto al titular de Exteriores, Josep Borrell. «La posición de España es muy clara. Nosotros no podemos llegar al 2% ni ahora ni a medio plazo», zanjó Margarita Robles.

En la reunión, Sánchez hizo dos anuncios. Por un lado, ofreció a la OTAN que España se haga cargo de »a misión de adiestramiento y capacitación de tropas de Túnez para reforzar la seguridad en su flanco sur». Y, segundo, mostró su disposición de liderar, si fuera necesaria, la evacuación de la misión de la ONU en Libia desde el cuartel estratégico de Rota.

Por otra parte, mantuvo bilaterales con la primera ministra británica, Theresa May, y la noruega, Erna Solberg. A la primera, le preguntó por su futura propuesta sobre el 'brexit' y cómo afectará a la zona del Campo de Gibraltar, pero no encontró respuesta, según fuentes de la Moncloa. Y a la segunda, le recordó que está muy pendiente del futuro de 12.000 pescadores españoles que en su día trabajaron en Noruega pero que no tienen pensión porque no cotizaron por ello. El asunto esta judicializado. Hoy se reunirá con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y el de Holanda, Mark Rutte.

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