«Si no hay salida inmediata de Ortega no habrá paz en Nicaragua»

Fidel Narváez decidió salir de Nicaragua y pasó a Costa Rica y ahora viaja por Europa. :: ignacio pérez/
Fidel Narváez decidió salir de Nicaragua y pasó a Costa Rica y ahora viaja por Europa. :: ignacio pérez

Participa en una caravana por toda Europa para denunciar las «violaciones de derechos humanos» y la «crisis humanitaria» que golpea su país Fidel Narváez Profesor universitario y activista por la democracia

IVIA UGALDE

Fidel Narváez (Managua, 1988) vio nacer el movimiento estudiantil que se ha levantado contra el Gobierno de Daniel Ortega en las aulas en las que impartía clases. Abogado, notario público y profesor de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Politécnica de Nicaragua, participó desde el inicio en las protestas, motivo por el que fue señalado por el régimen por implicarse en el proceso de democratización. Forzado al exilio, protagoniza ahora junto a otras tres activistas una caravana solidaria que recorre Europa para «llevar la verdad» de lo que sucede en un país víctima de «una crisis humanitaria» y devorado por un «estado de terror».

- ¿Cómo surgió y qué busca la caravana solidaria?

- La caravana parte de la necesidad de llevar a Europa la verdad de lo que sucede en Nicaragua. Queremos demostrar que ha habido violaciones de derechos humanos durante las protestas y difundir todo el proceso histórico por el cual se ha llegado hasta este punto. Buscamos evitar que los intereses mediáticos del Gobierno y la oposición tradicional creen una imagen distorsionada de la realidad.

LA FRASE«Las universidades son cementerios al aire libre porque se ha asesinado a estudiantes dentro»

- ¿A qué países ha llegado ya el mensaje?

- Los activistas, académicos y migrantes que formamos parte de la caravana hemos visitado ya ocho países: Dinamarca, Suecia, Bélgica, Francia, Holanda, Alemania, Austria y España. También se visitará Inglaterra. Aquí en Euskadi acudimos el pasado jueves al Parlamento vasco. Tuvimos además reuniones en el Ayuntamiento de Bilbao y de San Sebastián.

- ¿En qué situación se encuentra Nicaragua?

- Nicaragua tiene ahora una crisis humanitaria porque el modelo de resistencia pacífica que hemos implementado implicaba cerrar carreteras y crear barricadas, lo que ha repercutido en el flujo del comercio. Tras dos meses de protestas, los más de 1.500 heridos han agravado la situación de los hospitales, donde ya había hacinamiento. Hay un problema de seguridad pública porque el Gobierno utiliza a paramilitares pertrechados por la Policía para atacar a la población y rafaguear las casas. El Ejecutivo ha creado un miedo generalizado y un estado de terror que ha forzado a la diáspora a muchas personas. Las universidades son cementerios al aire libre porque se ha asesinado a estudiantes dentro, utilizando francotiradores.

- ¿Cómo ve el proceso de diálogo que promueve la Iglesia católica como mediadora?

- El proceso de diálogo ha nacido muerto porque la mayoría de los actores han sido parte hasta el inicio de las protestas, el 18 de abril, de ese gobierno corporativo que lideraba el Frente Sandinista. Éste último y el Gobierno invitaron a la Iglesia a que fuese la mediadora, la cual presentó la agenda para la democratización del país. Sin embargo, el Ejecutivo ha llamado golpista a la Conferencia Episcopal y ni siquiera ha cumplido la garantía del prediálogo, que era el cese de la represión. Los muertos y los heridos son ahora más. La población está convencida de que Ortega utiliza estas conversaciones como una medida dilatoria para alcanzar sus objetivos.

Celebrar elecciones

- ¿Qué salidas ve al conflicto?

- Salir del conflicto implica salir del terrorismo. Hay dos grupos articuladores de propuestas. La Alianza Cívica, cercana a los intereses de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de EE UU, pretende que Ortega se quede nueve meses más en el poder y se convoquen elecciones haciendo unas reformas cosméticas. Pero eso puede darle tiempo a Ortega a eliminar liderazgos, desmovilizar a la población y seguir en el cargo hasta 2021. Por otro lado, está el planteamiento de la Articulación de Movimientos Sociales, de la que forma parte la caravana, que exige la marcha urgente de Ortega, convocar un gobierno de transición, redactar una nueva Constitución y celebrar comicios. Si no hay salida inmediata de Ortega no habrá paz en Nicaragua y el país no tendrá otra realidad que la guerra y el terror.

- Ortega, mientras tanto, sostiene que el movimiento forma parte de una conspiración para derrocarle.

- Tanto el Ejecutivo como las turbas entienden que todo esto ha sido un plan y Nicaragua nunca ha necesitado un plan porque ya las condiciones de vida son muy precarias. La población no precisa agitación política para saber que solo a través de la resistencia y el cambio social puede mejorar su realidad.

- Usted ha tenido que exiliarse al ser identificado como uno de los defensores del proceso de democratización.

- Empieza a haber una persecución selectiva de personas que estuvieron desde el inicio en las manifestaciones. El Gobierno trata de eliminar a todos aquellos que ponen en peligro el 'estatu quo' sobre el que llevan asentados mucho tiempo. En mi círculo cercano tenían miedo de que me fueran a matar y yo decidí salir, con el apoyo de la Iglesia. Primero me escondí en un pueblo, luego salí ilegal por un monte a Costa Rica porque las autoridades me tienen localizado. No puedo entrar ahora a Nicaragua. Mi familia está en riesgo porque viven en tres de los principales barrios que se insurreccionaron contra el Gobierno. Mi madre y mi esposa han tenido que exiliarse también. Si hay una reconstrucción del país por la vía pacífica y se cumplen ciertos requisitos, podríamos volver.

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