Rusia sale indemne

Condena iraní. El líder supremo, ayatolá Alí Jamenéi, durante su discurso de ayer. :: efe. /
Condena iraní. El líder supremo, ayatolá Alí Jamenéi, durante su discurso de ayer. :: efe.

Putin acusa a EEUU de «empeorar aún más la catástrofe humanitaria de Siria», pero no anuncia represalias

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ.

Moscú admitió que sus instalaciones militares en Siria no resultaron atacadas por la acción militar de Estados Unidos y sus socios, de la que no recibió aviso previo alguno, y señaló que ninguno de sus ciudadanos en el país árabe se vio afectado. Aun así, Vladímir Putin condenó la incursión contra su principal aliado árabe «de la forma más enérgica» y cree que habrá un antes y un después tras lo sucedido. No concretó si su país prepara algún tipo de represalia, pero el embajador ruso en Washington advirtió de que el ataque «tendrá consecuencias».

A través de un comunicado del Kremlin, Putin calificó el bombardeo de «agresión contra un Estado soberano, que está en primera línea en la lucha contra el terrorismo». «Con sus acciones, EE UU empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva más sufrimiento a la población civil y de hecho ayuda a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio», afirmó el mandatario ruso

Putin recordó el ataque estadounidense del año pasado contra la base aérea de Al-Shayrat, «en el que se empleó como pretexto una puesta en escena de la utilización de sustancias tóxicas contra la población civil». A su juicio, lo sucedido en Duma hace una semana se ajusta al mismo escenario. El jefe del Kremlin, en la línea de lo declarado la víspera por su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, dijo que los especialistas rusos no hallaron en Duma «resto alguno del empleo de gas cloro o de otros agentes tóxicos». Según sus palabras, «ni un solo habitante de la zona ha confirmado el ataque químico». Putin también deploró que EE UU y sus aliados actuaron sin esperar al informe de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

El presidente ruso considera que «esta escalada en torno a Siria tendrá un efecto destructivo sobre todo el sistema de relaciones internacionales, pero el tiempo lo pondrá todo en su sitio». Lo compara con el «sangriento ajuste de cuentas» que Washington lideró contra Yugoslavia, Irak y Libia.

Defensas antiaéreas

Rusia reunió ayer incluso a los miembros de la Organización del Tratado de Defensa Colectiva (ODKB), grupo que encuadra a varias antiguas repúblicas soviéticas. Al comienzo del encuentro, Lavrov llamó la atención sobre el hecho de que «el ataque se ha llevado a cabo justo cuando los inspectores de la OPAQ se disponían a investigar si se emplearon armas químicas en Duma».

El primero en reaccionar a los bombardeos fue el embajador ruso en Washington, Anatoli Antónov, para quien la acción en Siria constituye un «insulto inadmisible» a Putin. EE UU, el país con el mayor arsenal de armas químicas del mundo, «no tiene derecho moral» a culpar a nadie de supuestos ataques con sustancias prohibidas.

El Ministerio de Exteriores ruso, a través de su portavoz, María Zajárova, también expresó su estupor por el ataque aliado. «Primero contra el pueblo sirio probaron con una 'primavera árabe', después emplearon al Estado Islámico y ahora misiles americanos inteligentes», deploró Zajárova a través de su cuenta de Facebook.

Según el Ministerio de Defensa, el dispositivo militar ruso en Siria no intervino ayer. «Los sistemas de defensa antiaérea rusos en territorio sirio no fueron utilizados para oponerse a los ataques», reza el comunicado castrense. La misma fuente, sin embargo, sostiene que las baterías de Bashar el-Asad, suministradas en su día por Moscú, sí actuaron para interceptar los misiles. El Ministerio de Defensa ruso asegura que los sirios derribaron 71 proyectiles del centenar lanzado por los aliados. Los cohetes, según Defensa, en ningún momento pusieron en peligro las instalaciones militares rusas en las bases de Tartús y Hmeimim.

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