Putin propone desde Austria resucitar la relación con la UE

Las sanciones impuestas a Moscú «perjudican a todos», subraya el líder ruso, que niega las acusaciones de apoyar a gobiernos populistas

J. C. BARRENA BERLÍN.

Mientras Occidente anda a la greña con Rusia por su intervención en la guerra de Siria, la anexión de Crimea o sus maniobras para influir en procesos electorales a través de internet, Austria recibió ayer a su presidente, Vladímir Putin, con la alfombra roja. Todo fueron gestos de amistad en su primera visita al extranjero desde su reelección, con tres asuntos dominantes: las sanciones que sufre Moscú, la Unión Europea y el gas ruso.

El 50 aniversario del suministro directo de esta fuente energética desde Rusia a Austria fue el motivo protocolario del viaje, al que se apuntó la cúpula del consorcio Gazprom en cuatro aviones privados. Tras comentar que «las sanciones son perjudiciales para todos», Putin se mostró convencido de la posibilidad de un nuevo comienzo de las relaciones entre su país y la Unión Europea. «No solo Rusia está interesada, también lo están nuestros amigos europeos», afirmó el jefe del Kremlin, que reveló la existencia de un diálogo con representantes de Bruselas.

En declaraciones a la televisión pública austríaca, el presidente ruso había asegurado que su Ejecutivo ni apoya a gobiernos populistas en Europa ni persigue «la meta de dividir» la UE y añadió que Moscú está interesado en que se muestre «unida y floreciente», como principal socio comercial de su país. El presidente austriaco, Alexander van der Bellen, aseguró que, pese a las complicadas relaciones entre Rusia y la UE, «no existe una crisis de confianza» y, aunque subrayó que Austria está dispuesta a colaborar para que «se reduzcan las tensiones», afirmó que seguirá actuando en consonancia con sus socios europeos.

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