El precedente cubano

A. LORENTE SOFÍA.

Como sucedió el miércoles, Tusk tampoco defraudó ayer. «El problema no es que tu oponente, tu enemigo o tu socio sea impredecible. El problema es cuando tu mejor amigo lo es. Y no es una broma, es la esencia de nuestro problema con nuestros amigos del otro lado del Atlántico. Estoy de acuerdo con el presidente Trump en que la imprevisibilidad puede ser una herramienta muy útil en política, pero sólo contra oponentes o enemigos. Es lo último que necesitamos cuando somos amigos», se sinceró.

Si en el dosier comercial aún existen esperanzas de que haya un alto el fuego e incluso una cierta distensión con visos de prosperar en el tiempo, en el capítulo iraní pintan bastos.

EE UU ha hecho trizas el acuerdo nuclear con Teherán y a la UE, además de reiterar su lealtad con lo suscrito, solo le queda minimizar daños protegiendo a las compañías europeas de las sanciones americanas. Ojo, solo en suelo comunitario, no en territorio de EE UU, así que todo apunta a que las grandes multinacionales van a huir de Irán más tarde o más temprano.

Para contener el destrozo, Juncker anunció que hoy comenzarán los trabajos para adecuar un reglamento que idearon en 1996 para que las empresas de la UE eludiesen las sanciones de EE UU por invertir en Cuba. Al final nunca fue necesario activarlo porque Washington lo aceptó 'motu proprio'. Ahora, sin embargo, todo apunta a que será diferente. Muy diferente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos