El SPD pone contra las cuerdas a su líder

El líder del SPD, Martin Schulz, conversa con el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, en el berlinés palacio de Bellueve, sede presidencial. :: J. D. / Efe/
El líder del SPD, Martin Schulz, conversa con el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, en el berlinés palacio de Bellueve, sede presidencial. :: J. D. / Efe

Schulz se ve presionado en el partido para aceptar otra 'gran coalición' con Merkel y no se descarta su dimisión

JUAN CARLOS BARRENA

berlín. «Seguro que en los próximo días y semanas encontramos una buena solución para el país». Así se expresó ayer el presidente del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Martin Schulz, con motivo de su entrevista con el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, que busca una salida tras el fracaso en el intento de formar una coalición entre conservadores (CDU/CSU), liberales y verdes. Schulz soporta la presión, no solo del jefe del Estado, sino de parte de su propio partido. Y su misma continuidad como líder estaba anoche en entredicho.

El líder socialista ya ha expresado repetidamente desde la celebración de las elecciones el 24 de septiembre su rotunda negativa a reeditar la 'gran coalición' con la Unión de cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU) de la canciller Merkel.

«El SPD es completamente consciente de su responsabilidad en la difícil situación actual», dijo Schulz, que ahora se ve obligado a corregir posiciones y a reflexionar sobre la posibilidad de que su formación se vea obligada a respaldar a Merkel y a su Unión conservadora y repetir la alianza de los últimos cuatro años o, como mínimo, respaldar un gobierno de minoría de CDU/CSU.

El jefe socialista augura que pronto habrá «una buena solución para el país»

Steinmeier ha celebrado, desde que en la medianoche del domingo los liberales rompieran los contactos previos, reuniones con todos los partidos con representación parlamentaria para intentar conducirlos a algún pacto que posibilite la formación de un gobierno estable. Tras su derrota electoral y la obtención de un pobre 20,5% de votos, su peor resultado desde la guerra, el SPD anunció su decisión de pasar a liderar la oposición. Pero desde entonces, y más aún desde el pasado domingo, los socialdemócratas registran un fuerte debate interno, que puede llegar a ser peligroso para el propio Schulz, presidente del partido desde el pasado 19 de marzo y cuya inminente dimisión barajaban ayer varios medios de comunicación.

Como con el resto de los encuentros del presidente, nada trascendió de su entrevista con Schulz, aunque es de suponer que Steinmeier, antiguo ministro de Exteriores y figura destacada de la socialdemocracia alemana -de militancia 'dormida' en razón de su cargo-, presionaría a su correligionario para que revise su postura y ceda en beneficio del país. Varios de sus colegas dan por hecho este paso. «Si no queda otro remedio tendremos que reflexionar de nuevo sobre una posible 'gran coalición'», señaló Karl Lauterbach, vicepresidente del grupo parlamentario del SPD en el Bundestag y miembro del ala izquierda de la formación. También el vicepresidente del partido y alcalde-gobernador de Hamburgo, Olaf Scholz, aseguró que su partido «actuará de manera responsable en esta situción», aunque no descartó la posibilidad de que al final no quede otro remedio que celebrar unas nuevas elecciones.

La alternativa de apoyar a un gobierno de minoría de Merkel con miembros exlusivamente conservadores en su gabinete no gusta, sin embargo, a los socialdemócratas. «Soy muy escéptico en lo que se refiere a un gobierno de minoría», señaló el influyente Scholz, quien subrayó que Europa necesita un gobierno estable en Alemania.

Los conservadores, mientras tanto, 'doran la píldora' al SPD. «Me alegraría si los hasta ahora socios de gobierno volvieran a encontrarse», dijo el líder del grupo parlamentario de CDU/CSU, Volker Kauder, quien subrayó que las dos grandes formaciones políticas alemanas «tienen tras el resultado electoral una responsabilidad especial a la hora de ofrecer al país un buen gobierno». En todo caso, todo queda ahora en manos del SPD. Schulz se reunió anoche con la ejecutiva del partido en la Willy Brandt Haus para consensuar posiciones. Es de esperar que, aunque no se pronuncien de manera definitiva, sí se muestren al menos abiertos a próximos contactos con otros partidos, incluida la Unión de Merkel.

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