Un pedagogo ultraderechista y un politólogo izquierdista como alternativas

I. UGALDE

Ideológicamente están en las antípodas, pero tienen un punto en común: Viktor Orban, el poderoso enemigo contra el que se batirán hoy en las urnas. Gábor Vona, pedagogo de 39 años, es la esperanza del partido ultraderechista Jobbik, la «única alternativa real» frente al primer ministro, tal y como fue presentado el líder extremista en campaña. De hecho, se espera que sea el segundo candidato más votado. Le seguiría los pasos, de cerca, el izquierdista Gergely Karácsony, politólogo de 42 años que abandera la coalición integrada por el partido Párbeszéd y la fuerza socialista MSZP.

A Vona se le atribuye el mérito de cambiar hace un año el tono más radical, xenófobo y populista de Jobbik por otro más atemperado para ganar el respaldo de amplias capas sociales. Aunque mantiene el rechazo a la inmigración, con sus críticas a la corrupción y a la élite política ha sabido ganarse las simpatías de los votantes jóvenes y más pobres.

Karácsony, por su parte, sería el político más popular de Hungría, según los sondeos de opinión. El líder de Párbeszéd y actual alcalde del distrito 14 de Budapest ha incrementado su número de simpatizantes al presentar un «gobierno a la sombra» compuesto solo por expertos independientes y tras prometer reformar la Constitución que aprobó Orban, enmendar el sistema electoral y convocar después nuevos comicios.

A pesar de las grandes diferencias que separan a Vona y a Karácsony, ambos han abierto la puerta a trabajar juntos en la nueva Cámara si el primer ministro sale derrotado. Pero para que pierda Orban la mayoría absoluta que ostenta desde 2010 necesitan una alta participación. No en vano, la clave para muchos analistas es la movilización, ya que con una afluencia del 70% creen que sería posible destronar al Fidesz.

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