Pechos desnudos ante Berlusconi y papeletas erróneas en Palermo

La militante de Femen protesta ante Berlusconi. :: efe/
La militante de Femen protesta ante Berlusconi. :: efe

La jornada estuvo marcada por las colas en los colegios electorales debido al complicado sistema de control de los votos

D. MENOR ROMA.

A Silvio Berlusconi le dieron en el lado del gusto cuando fue a votar ayer al colegio electoral de Milán que le correspondía. Le estaba esperando una militante de Femen que, cuando lo tuvo cerca, se subió encima de una mesa con el torso desnudo. Sobre los pechos llevaba escrito 'Berlusconi, estás caducado', el mismo mensaje que se puso a gritar mientras la encuadraban a toda prisa los fotógrafos y cámaras de televisión. El magnate enmarcó una media sonrisa ante el panorama que tenía delante para darse luego la vuelta mientras había quien le decía a la joven: «¡Eres tonta!». La chica se llama Melodie Mousavi Nameghi, tiene 30 años y es una francesa de origen iraní que acabó siendo detenida por los agentes de policía. No es la primera vez que el ex primer ministro se topa con Femen, pues tres militantes de este grupo feminista extremista también le estaban esperando a la entrada de su colegio electoral durante los comicios de 2013.

Más allá de este incidente con Berlusconi, la jornada estuvo marcada por las colas que se formaron ante las urnas debido al nuevo y farragoso sistema de control al que se sometía cada papeleta para evitar fraudes. Estaba además la dificultad de no liarse a la hora de marcar la casilla con el símbolo del partido o escribir el nombre del candidato de la coalición preferida. «Me ha resultado bastante difícil votar. Menos mal que me había estudiado las reglas en casa», contaba Daniela a la salida de una sede electoral de Roma. No fue la única que encontró dificultades. El candidato del Partido Democrático (PD), Matteo Renzi, hasta pidió a los responsables de la mesa donde votó en Florencia que explicaran cómo era el procedimiento para no meter la pata.

Se registraron algunos errores cometidos por el Ministerio del Interior, responsable de la organización de los comicios. El más grave tuvo lugar en Palermo, donde varios colegios electorales abrieron sus puertas con unas tres horas de retraso debido a que las papeletas recibidas presentaban anomalías. Hubo que imprimir a toda prisa 200.000 nuevas. Pietro Grasso, candidato de la lista izquierdista Libres e Iguales, una formación escindida del PD, calificó la situación de «inaceptable». Grasso, no obstante, también cometió errores: se le olvidó recoger el documento de identidad después de entregar la papeleta. Lo mismo le pasó al presidente de la República, Sergio Mattarella.

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