El pánico sobre ruedas golpea Toronto

El pánico sobre ruedas golpea Toronto

Detenido el conductor de la furgoneta que mató al menos a nueve peatones e hirió a otros 16 en la capital de Canadá

MERCEDES GALLEGO

nueva york. El límite de velocidad es de 45 kilómetros por hora, pero la furgoneta blanca de alquiler de la firma Ryder System que ayer se subió a la acera de la calle Yonge de Toronto iba a toda velocidad, según los testigos. Se llevó por delante a los peatones, las bocas de riego para los bomberos, los buzones de correos y todo lo que encontró por delante, sin reducir la marcha durante varias manzanas hasta que desapareció de la vista.

La escena de cuerpos volando y guardabarros por el suelo que vieron los habitantes de la mayor ciudad de Canadá y su capital económica ya es tristemente familiar en ciudades como Nueva York, Barcelona, Londres, Estocolmo, Ohio, Jerusalén y Niza, escenario del atentado que abrió esta estremecedora moda terrorista con la friolera de 87 muertos.

Anoche, el balance de la Policía de Toronto hablaba de al menos nueve muertos y 16 heridos, cinco de ellos en estado crítico. Desde un primer momento, los cuerpos cubiertos sobre la acera y las declaraciones de los testigos hacían presagiar que habría numerosas víctimas mortales. Un peatón identificado como Mark aseguró a 'City News' haberle tomado el pulso a un hombre que «aparentemente estaba muerto». «Los zapatos estaban a 30 metros, el golpe ha sido muy fuerte», añadió.

LA CLAVELa multitud de cuerpos gimiendo a lo largo de dos kilómetros muestra que el atacante pisó el acelerador

Cantidad de piernas destrozadas y cuerpos gimiendo aparecían a lo largo de dos kilómetros, en clara evidencia de que el conductor del vehículo no intentó disminuir la velocidad sino que, por el contrario, pisó el acelerador. «Había una niña a tres metros de mí, estoy seguro de que estaba muerta», insistía otro testigo, Cam Clark, en declaraciones a la emisora 680 News. Algunas personas presentes en la zona, incluso, aseguraban haber oído disparos, una circunstancia que luego desmintieron las autoridades.

El autor del atropello múltiple, que intentó huir, fue detenido minutos después a sólo unas cuantas manzanas. Para el ataque eligió una calle amplia, Yonge, en el cruce con la avenida Finch, cerca del North York Civic Center. «¡Matadme! ¡Disparadme a la cabeza!», se le escuchaba gritar, mientras simulaba apuntar a los agentes con un objeto no identificado, en un vídeo colgado en redes sociales.

Los tibios rayos de la primavera después de un largo invierno habían sacado de casa a más gente de la habitual, en lo que parecía una mañana idílica hasta que la furgoneta blanca apareció sobre la acera a la 13:30 horas (19:30 hora peninsular en España). «Espero que nos recuerden alrededor del mundo por ser inclusivos y tener una sociedad diversa. Es hora de estar lo más calmados que podamos, espíritu de unidad, solidaridad y sentido de la calma», pidió John Tory, alcalde de una ciudad que acogió ayer una reunión de ministros de Seguridad del G-7 y fue sede el fin de semana de un encuentro de los cancilleres de los siete países más industrializados del mundo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos