May obliga a una ministra británica a regresar de África para presentar su dimisión

I. GURRUCHAGA LONDRES.

El desorden en el Gabinete británico se convirtió ayer en un espectáculo público, cuando la primera ministra ordenó a la responsable del Ministerio de Ayuda al Desarrollo su regreso inmediato desde Kenia. Pero no la despidió sino que 'aceptó su dimisión'. Miles de cibernautas siguieron la trayectoria del vuelo de ocho horas, y las televisiones, su aterrizaje en Londres y el ir y venir en Downing Street.

Priti Patel, nacida en una familia india que se exilió de Uganda tras la persecución por Idi Amin de los residentes asiáticos en el país africano, desarrolló una carrera profesional en relaciones públicas y fue una protegida de David Cameron cuando el exlíder conservador alteró el sistema de elecciones de candidatos para favorecer a mujeres y minorías étnicas. Es thatcherista y ambiciosa. Con una breve trayectoria parlamentaria y escasa experiencia en un puesto menor del Gobierno, se presentó como posible líder del partido tras la dimisión de Cameron. Había hecho campaña en favor del 'brexit' y no ocultó su deseo de sustituir a May cuando en la conferencia conservadora de septiembre pronunció un discurso con abundancia de 'yos' y ninguna mención a la líder.

La BBC reveló el fin de semana que Patel se entrevistó en agosto con diferentes cargos del Gobierno de Israel, incluido el primer ministro, Benjamín Netanyahu, en lo que Patel ha descrito como una vacación familiar. Los ayudantes de May la convocaron a Downing Street, donde sin entrevistarse con May se le recordó que los ministros deben informar al Ministerio de Exteriores de sus contactos con gobiernos extranjeros.

Pero en la mañana de ayer se publicó en Londres que había mantenido en septiembre más encuentros que no había desvelado y que había visitado los Altos del Golán, un territorio conquistado por Israel a Siria que la ONU considera ocupado y que Reino Unido no reconoce como parte del país hebreo.

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