Noventa inmigrantes mueren en un nuevo naufragio en el Mediterráneo

La continua llegada de desplazados desde las costas libias constituye uno de los puntos calientes de la campaña electoral en Italia

DARÍO MENOR CORRESPONSAL R OMA.

Ni el mal tiempo de la mitad del invierno ni el acuerdo alcanzado por Italia con las milicias armadas libias para poner fin al flujo migratorio impiden que sigan partiendo barcazas llenas de desesperados desde las costas del país norteafricano. Algunas de ellas tan sobrecargadas como la que se hundió en aguas del Canal de Sicilia cuando se dirigía hacia Italia. Se teme que se hayan ahogado noventa personas, en su mayoría de nacionalidad paquistaní, según la alarma lanzada ayer por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), cuya portavoz, Olivia Headon, informó de que se habían recuperado diez cuerpos sin vida en una playa cercana a Zuara, una ciudad de la zona occidental libia cerca de la frontera con Túnez. Ocho de los fallecidos eran paquistaníes y los dos restantes libios. Las autoridades de Islamabad reconocieron que había once de sus compatriotas entre los ahogados.

En las últimas semanas se ha producido un aumento entre los inmigrantes de este país asiático que utilizan la peligrosa ruta del Canal de Sicilia para tratar de llegar a Europa. En 2017 ocupaban el puesto número trece entre las nacionalidades más numerosas de los desembarcados en Italia, mientras que en lo que llevamos de año han subido posiciones hasta ser los terceros.

Hay tres supervivientes de la tragedia: dos consiguieron llegar nadando hasta la costa libia y un tercero fue rescatado por un barco pesquero. Los náufragos contaron que viajaban unas noventa personas en la barcaza, que volcó y luego se hundió en el mar. Estas víctimas se unen a los 246 inmigrantes fallecidos en el Mediterráneo durante el mes de enero, 213 de ellos cuando se dirigían desde Libia hacia las costas de Italia y el resto en la ruta española y en la griega. En diciembre fueron en cambio veintitrés los refugiados y desplazados muertos en todo el Mare Nostrum. Desde 2014 son más de 12.000 las personas fallecidas en estas aguas cuando trataban de llegar a Europa, según los datos de la OIM.

Campaña electoral

Esta nueva tragedia llega en plena campaña electoral de cara a los comicios generales que se celebrarán el 4 de marzo en Italia. La inmigración es precisamente uno de los puntos calientes de esta cita con las urnas. Muchos ciudadanos ven con preocupación la incapacidad de las autoridades nacionales para acabar con estos flujos mientras Europa mira hacia otro lado. Un partido político con un discurso tan xenófobo como la Liga no ha tardado en sacar provecho de este sentimiento para aumentar su consenso electoral. Con su promesa de cerrar la frontera sur y expulsar a todos los 'sin papeles', la formación liderada por Matteo Salvini se sitúa en un 14% de los votos, según las encuestas, entre uno y dos puntos por debajo de Forza Italia, su socio en la coalición de centro derecha.

El partido de Silvio Berlusconi también propone 'mano dura' con la inmigración. «Si le dices a una parte del electorado que vas a parar la llegada de desplazados, eso te da votos, pues respondes a sus exigencias», dice el politólogo Giovanni Orsina.

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