Moscú rechaza el informe final sobre la matanza con gas sarín en Jan Sheijun

Un niño herido en el ataque recibe asistencia. :: Omar haj kadour / afp/
Un niño herido en el ataque recibe asistencia. :: Omar haj kadour / afp

Rusia denuncia «dudosos testimonios y contradicciones» en la investigación de la ONU del ataque a civiles en Siria

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ.

El viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, declaró ayer que el informe final elaborado por la ONU, que apunta al régimen de Bashar el-Asad como responsable del letal ataque con sustancias químicas perpetrado el pasado 4 de abril contra civiles en la localidad de Jan Sheijun, contiene «numerosas contradicciones, incoherencias y aporta testimonios dudosos y pruebas no contrastadas».

La diplomacia rusa reitera así su rechazo a la adopción de medidas contra el régimen sirio en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que Moscú vetará con toda probabilidad. El jueves fue dado a conocer el informe elaborado por una misión conjunta de la ONU y la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), que acusa a Damasco de haber causado más de 80 muertos en Jan Sheijun en un bombardeo con gas sarín.

«A diferencia de nuestros interlocutores, que sueñan con este documento sólo para utilizarlo como un arma para sus propios objetivos geopolíticos en Siria, nosotros estamos estudiando tranquila y profesionalmente su contenido (...) pero una lectura rápida nos ha permitido constatar muchas incoherencias», asegura Riabkov.

Las imágenes del ataque, con personas, entre ellas niños, agonizando, dieron la vuelta al mundo. Dos días después, la Marina estadounidense disparó desde el Mediterráneo 59 misiles de crucero Tomahawk contra la base aérea de Al-Shairat, desde donde se supone que despegaron los aviones sirios que utilizaron bombas cargadas con gas sarín. Pero el régimen sirio lo desmintió y Rusia aseguró que los rastros de sarín hallados procedían de una bomba colocada por «terroristas» para hacer creer a la comunidad internacional que El-Asad sigue teniendo armas químicas y las utiliza contra civiles. El Ministerio sirio de Exteriores señaló ayer que el informe definitivo de la ONU «falsifica la verdad» y «deforma la realidad» de lo que sucedió en Jan Sheijun.

El pasado martes, Rusia impidió con su veto en el Consejo de Seguridad la prolongación por un año de la misión para investigar ataques químicos en Siria, lo que provocó duras críticas de Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Ahora, estos tres países, miembros permanentes del Consejo de Seguridad, exigen a Moscú que coopere para acabar con la impunidad de Damasco.

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