Moscú acusa a Londres de hacer un «montaje» de ataque químico

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró ayer tener «pruebas irrefutables» de que el ataque químico de hace una semana en la ciudad siria de Duma, en Guta Oriental, fue un «montaje» de un país «rusófobo» cuyo objetivo consiste en culpabilizar a Moscú y al régimen de Damasco de semejante acción para justificar una intervención armada en el país.

«Estamos ante un nuevo montaje, detrás del que está la mano de los servicios secretos de un país que en estos momentos aspira a situarse a la cabeza de la campaña de rusofobia en curso», afirmó Lavrov, en alusión a Reino Unido. Poco después, el portavoz del Alto Estado Mayor del Ejército ruso, el general Ígor Konashenkov, señalaba sin ambages a Londres como responsable de tal «provocación». «Disponemos de pruebas que demuestran la participación directa de Gran Bretaña como país organizador de esta provocación en Guta Oriental», afirmó.

Según el general ruso, Londres se valió de los Cascos Blancos sirios, socorristas civiles que fueron quienes alertaron del supuesto ataque químico. «Fue una escenificación preparada de antemano», insistió Konashenkov, que sostiene que en poder de Rusia obran testimonios grabados de personas que participaron en la filmación de la imágenes del «simulacro» de ataque con supuestas bombas de cloro.

Lavrov reiteró ayer que los especialistas rusos que examinaron la zona en la que se habrían empleado armas químicas «no hallaron confirmación alguna» de la presencia de gas de cloro u otras sustancias tóxicas. Ahora será la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) la que sobre el terreno inicie hoy sus propias pesquisas.

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