Merkel negocia la 'coalición Jamaica'

Merkel se encamina a la reunión que mantuvo con representantes de verdes y liberales. :: F. B. / reuters/
Merkel se encamina a la reunión que mantuvo con representantes de verdes y liberales. :: F. B. / reuters

Cristianodemócratas, liberales y verdes, obligados a entenderse para formar Gobierno, inician los contactos para intentar un acercamiento

JUAN CARLOS BARRENAJUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Las tomas de contacto para escrutar la posibilidad de una inédita coalición de gobierno en Alemania entraron ayer en su fase caliente con la primera reunión de los partidos implicados. Junto a los conservadores bajo la dirección de la canciller federal, Angela Merkel, -formados por la Unión de Cristianodemócratas (CDU) y los socialcristianos bávaros (CSU)- tomaron asiento altos representantes del Partido Liberal (FDP) y Los Verdes.

En total 52 personas tratarán durante las próximas dos semanas de limar asperezas para poder iniciar posteriormente una negociación que conduzca a una nueva alianza gubernamental, la llamada 'coalición Jamaica' por la coincidencia de los colores de la bandera del país caribeño con los de las formaciones implicadas: negro para los conservadores, amarillo para los liberales y verde para los ecologistas.

Aunque todos se mostraron dispuestos a intentar llegar a un acuerdo bajo la consigna de que prima el interés del Estado, la voluntad del electorado y el rechazo a una repetición de los comicios legislativos del 24 de septiembre, tanto el FDP como Los Verdes, los potenciales socios menores de los conservadores de Angela Merkel, advirtieron de que estas tomas de contacto no tienen necesariamente que conducir a negociaciones si comprueban que no hay voluntad de lograr un acuerdo final que satisfaga a todas las partes.

Reunidos en terreno neutral, en la sede de la Asamblea Parlamentaria, un edificio situado a las espaldas del Reichstag, la histórica sede del Parlamento germano, las tres partes son conscientes de las apreciables diferencias que los separan. Hay abismos en campos como la política de refugiados, la defensa del medio ambiente o las inversiones en infraestructuras, por lo que los secretarios generales de CDU-CSU, FDP y Los Verdes han acordado ordenar la discusión en doce capítulos para ir avanzando poco a poco.

Las finanzas, presupuestos e impuestos figuran como primer orden del día, al que seguirá el tema global de Europa y el apartado clima, energía y medio ambiente. Hay apartados dedicados a la migración, asilo e integración o al trabajo, pensiones y sanidad, así como a la agricultura y el consumo o exteriores, defensa y comercio, por no olvidar la seguridad interior y el Estado de Derecho. Fuentes de los sondeos señalaron que hay conversaciones programadas para la semana próxima y la siguiente, que si progresan darían pie a meterse en faena y redactar posterior y laboriosamente un acuerdo de coalición.

Aunque ningún partido podrá cumplir la totalidad de sus promesas electorales y las concesiones entre todos serán la norma, todos dispondrán para los próximos cuatro años de un colchón de 30.000 millones de euros para intentar satisfacer al electorado. La cifra fue calculada ayer por varios medios alemanes en base a los 15.000 millones apartados ya por el Ministerio de Finanzas para inversiones hasta 2021, los ingresos fiscales suplementarios que se esperan en los próximos años, el excedente de reservas para la atención de refugiados y otras descargas que tienen su origen en la buena coyuntura que atraviesa la economía alemana. Todo ello respetando además la llamada 'política del cero negro', es decir, unos presupuestos del Estado sin nuevo endeudamiento, impuesta ya con éxito por el ministro de Finanzas saliente, Wolfgang Schäuble, hace unos años y que es efectiva desde 2015.

El destino de esos 7.500 millones de euros anuales será uno de los grandes debates. Con ese dinero alcanza justo para cumplir con la promesa de rebajas impositivas de los conservadores, pero para nada más. Los liberales exigen de antemano el doble de desgravación y Los Verdes reclaman dedicar esos excedentes a otros destinos más ecológicos.

Lo que sí se han planteado las tres formaciones es tratar de resolver sus diferencias más agudas nada más comenzar, de ahí que los temas más conflictivos figuren al principio de la lista. Y dejar para el final el reparto de carteras y la selección de candidatos para ocuparlas.

Pese a todo, ya se especula con dos ministerios concretos para las dos formaciones menores. Los liberales han exigido ya que los conservadores cedan la todopoderosa cartera de Finanzas y se baraja que su vicepresidente, Wolfgang Kubicki, se convierta en el sucesor de Schäuble. Los Verdes, a su vez, le han echado el ojo al Ministerio de Exteriores, que ya ocuparon con Joschka Fischer en el Gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder. El líder ecologista Cem Özdemir, de origen turco, asumiría así la dirección de la diplomacia alemana.

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