Merkel 'cierra' las fronteras alemanas

Merkel, junto a sus ministros de Finanzas y de Interior, ayer en el Parlamento alemán. :: efe/
Merkel, junto a sus ministros de Finanzas y de Interior, ayer en el Parlamento alemán. :: efe

Pone fin a su política de bienvenida y aboga por distribuir por el país varios centros de concentración para los solicitantes de asilo

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

La canciller federal, Angela Merkel, defendió ayer el endurecimiento de la política para refugiados y migración diseñada por su ministro de Interior, el conservador bávaro Horst Seehofer, y confirmó así el fin de la política de bienvenida con la que sorprendió al mundo en otoño de 2015 al abrir las fronteras de Alemania a cientos de miles de peticionarios de asilo.

Durante el primer gran debate parlamentario tras la formación del nuevo Gobierno de gran coalición para abordar los Presupuestos nacionales, Merkel respaldó la iniciativa de Seehofer de crear antes del verano centros de concentración de peticionarios de asilo en los que permanecerán internados los interesados mientras se tramitan sus solicitudes. Quienes reciban el aprobado podrán entonces ser distribuidos por el país y los rechazados abandonar Alemania de manera ordenada e inmediata, pero también sin opciones de escapar a una posible intervención policial para ejecutar su expulsión.

«Creo que todos deberíamos respaldarlo», dijo la canciller con la vista puesta en sus socios de gobierno socialdemócratas (SPD), con los que hubo roces en esta materia. De hecho, la iniciativa es rechazada de plano por los Estados federados en los que gobiernan coaliciones lideradas por socialdemócratas, verdes o La Izquierda y que ayer comunicaron que no están interesados en contar con centros de ese tipo en sus territorios. Son partidarios de mantener los actuales albergues provisionales de acogida y la distribución lo antes posible en los municipios de los refugiados aun antes de decidirse si llegarán a ser considerados asilados.

La nueva presidenta del SPD y líder parlamentaria de la formación, Andrea Nahles, criticó abiertamente en su intervención a sus socios bávaros de la Unión Socialcristiana (CSU) por la radicalización de su política de Interior ante los comicios de otoño en su región y el temor a perder su mayoría absoluta por un alza de la populista Alternativa para Alemania (AfD). El Parlamento de Múnich aprobó el lunes una nueva ley de competencias para la Policía bávara que permitirá a los agentes actuar de manera preventiva antes de que se cometa un delito y realizar escuchas telefónicas y manipular ordenadores de sospechosos, entre otras atribuciones. Más de 30.000 personas protestaron la semana pasada contra esa ley en la capital bávara por considerar que conduce a la vigilancia total del ciudadano.

La política de refugiados no fue el único punto de fricción entre los conservadores de Merkel y el SPD. Nahles criticó también ante el pleno un incremento del gasto de Defensa como reclama la titular de esa cartera, la cristianodemócrata Ursula von der Leyen, y defendió la propia canciller federal. Y también se enfrentó a los conservadores por su propuesta de reducir las aportaciones al seguro de desempleo.

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