Maduro recuerda su poder a la oposición

El presidente venezolano advierte a las fuerzas antigubernamentales que «la peor política que pueden ejercer es subestimarme a mí»

MILAGROS L. DE GUEREÑO CORRESPONSAL LA HABANA.

Nicolás Maduro se vistió de estadista para dejarse entrevistar por José Vicente Rangel, uno de los suyos, para Televen. Rodeado de alfombras orientales y sentados en majestuosos sillones Luis XV, el presidente de Venezuela reiteró la oferta de dialogar con la oposición pese a que, dijo, la ha rechazado en varias ocasiones. Además, comentó que los líderes antichavistas Julio Borges y Henry Ramos Allup llevan cuatro años intentando derrocarlo, por lo que, en su opinión, «la peor política que puede ejercer la oposición es subestimarme a mí y al pueblo». Aprovechó la conversación para criticar a la exfiscal Luisa Ortega, que el fin de semana huyó a Colombia, porque «nunca conté con el apoyo de la Fiscalía en el combate contra la corrupción».

El mandatario chavista reconoció que la idea de activar la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) la tuvo desde que la oposición ganó las elecciones parlamentarias de 2015 pero esperaba «el momento adecuado». Intentó, dijo, solucionar el conflicto político a través del diálogo, pero el antichavismo lo que hizo fue convocar protestas, se quejó Maduro.

Finalmente convocó la ANC, que «va a poner orden en la justicia, la institucionalidad, en el Estado, en la economía y va a ser mi 'pivote', mi soporte fundamental para que nosotros terminemos un año 2017 en un buen nivel de recuperación general de la sociedad, del país, de la política, de la paz, que es lo más importante». De hecho, el presidente anunció que la ANC tomará medidas a partir de hoy para que se respete el control de precios de los productos y aplicará «justicia muy severa» a quienes se salten esas regulaciones.

Y por si no fuera suficiente, el canciller Jorge Arreaza, convocó para una fecha todavía por concretar a una reunión de los países que apuestan por el diálogo. Lo hizo ante el cuerpo diplomático, incluidos los que no reconocen la ANC, y extendió la invitación a que también participen «si sus intenciones son realmente las de apoyar el diálogo».

Entre ellos quizá esté el canciller mexicano Luis Videgaray, quien, según medios aztecas, viajó a La Habana la semana pasada para intentar convencer a Cuba, el principal aliado de Maduro, de que presione, quizá junto a otros 'aliados', a Maduro para solucionar la crisis que ha dejado en 4 meses de protestas 120 muertos. Y para recordar que México está listo para sostener a la isla si Caracas colapsa.

Por su parte, el dirigente antichavista Jesús 'Chúo' Torrealba defendió que las próximas elecciones regionales «no son ni una trampa de la dictadura ni un capricho de la oposición, es un derecho de los venezolanos» que forma parte del «cambio profundo» en el país.

Los opositores confían en ganar muchas gobernaciones por el descontento ante la escasez de alimentos -ya se habla de hambre, de pérdida de peso y de talla de la población- y medicinas. El chavismo aceptaría los resultados. Si los rechaza caería la careta de la democracia venezolana.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos