Maduro crea su propio Parlamento

Los nuevos legisladores muestran su júbilo encabezados por la que será su presidenta, Delcy Rodríguez: . :: Juan Barreto / AFP/
Los nuevos legisladores muestran su júbilo encabezados por la que será su presidenta, Delcy Rodríguez: . :: Juan Barreto / AFP

La oposición acusa al presidente venezolano de consumar su 'autogolpe' al instalar la Asamblea Constituyente en la sede del Legislativo

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

El chavismo retomó ayer las instalaciones del Parlamento venezolano cuando los cerca de 550 electos el domingo pasado instalaron en el Salón Elíptico, cuya protección y conservación es competencia del Poder Ejecutivo, la nueva Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Con ese acto, se cumplían los peores temores de la oposición, que veía confirmado el «autogolpe» de Nicolás Maduro que denunciaban. Y ello pese a que el papa Francisco, en un dramático ruego, y numerosos países habían llamado a evitar o suspender la Constituyente, un 'parlamento' paralelo al elegido constitucionalmente. Quizá para rebajar la tensión, el opositor Antonio Ledezma era excarcelado y devuelto a su arresto domiciliario. De Leopoldo López, sin embargo, no hay información oficial desde que ambos fueron sacados de sus domicilios en la madugada del miércoles.

Poco antes de las 11:00 horas de ayer (las 17:00 en España), un mar de chavistas arropó la llegada victoriosa de los hombres y mujeres más cercanos al presidente que tienen la tarea de modificar la Carta Magna que dará más poder al sucesor de Hugo Chávez. Con las nuevas leyes, Maduro podrá adoptar medidas de mayor control y profundización del socialismo para rescatar la maltrecha economía que mantiene al país petrolero sumido en la escasez alimentos y medicinas o con precios de infarto debido a la alta inflación. Pese a las varias subidas del salario medio, en la práctica los venezolanos, que deben comprar la mayoría de los productos básicos cambiando en el mercado negro, tienen unos ingresos mensuales de apenas trece euros.

Banderas y rosas

Entre banderas y consignas, y llevando una rosa roja en la mano que depositaron frente a un monumento a Simón Bolívar, llegaron al Palacio Legislativo Diosdado Cabello, Nicolás Maduro hijo, Aristóbulo Isturiz, y una larga lista de figuras del chavismo que cerraba Cilia Flores, la esposa del actual líder bolivariano, que ya fue presidenta de la Asamblea Nacional en tiempos de Hugo Chávez. Ese cargo lo ocupará en la Constituyente la excanciller Delcy Rodríguez. Con ellos también volvieron al palacio los retratos de Chávez y Simón Bolívar que la oposición retiró después de que el 6 de diciembre del 2015 obtuviera la mayoría absoluta del Legislativo.

Horas antes del acto, el actual titular del Parlamento, Julio Borges afirmó en un comunicado: «Es lamentable que hayan violentado el Salón Elíptico para materializar el más grande e ilegal fraude que le hicieron al país». Borges, diputado por el partido Primero Justicia, desdijo a Maduro al asegurar que no ha existido una comisión de enlace con el Gobierno para la instalación de la ANC. Denunció además que la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) forzó las puertas para preparar el salón para el acto de ayer y aseguró que los diputados continuarán reuniéndose en el Palacio Legislativo «porqué así lo ordenaron 14 millones de venezolanos».

La gran duda es cómo van a funcionar ambos cuerpos legislativos a tan escasos metros. La misma inquietud que ayer se mantenía porque el antichavismo también salió a la calle para protestar contra la instalación del «fraude». La posibilidad de que se dieran enfrentamientos entre legisladores oficialistas y opositores era remota. Sin embargo, existía el temor de que las fuerzas antidisturbios volvieran a actuar y en la calle se desatara la violencia que ya suma 150 víctimas desde que el 1 de abril comenzaron las protestas por el intento de Maduro de traspasar los poderes del Parlamento al poder Judicial.

El temor al baño de sangre entre hermanos parece haber movido al Vaticano a pronunciarse, aunque para algunos analistas es tarde pues llegó después de que la comunidad internacional rechazara casi por unanimidad el fin de la democracia en Venezuela. El comunicado del Papa Francisco no deja dudas. «La Santa Sede pide a todos los actores políticos, y en particular al Gobierno, que se asegure el pleno respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, como también de la vigente Constitución». Y que «se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente que, más que favorecer la reconciliación y la paz, fomentan un clima de tensión y enfrentamiento e hipotecan el futuro».

Además, la Secretaría de Estado que dirige el cardenal Pietro Parolin, quien conoce bien el país petrolero pues fue nuncio en Caracas, lamentó la «radicalización y el agravamiento de la crisis» y señaló que el Papa «sigue de cerca» la situación y «sus implicaciones humanitarias, sociales, políticas, económicas e incluso espirituales». Y dirigió un «apremiante llamamiento» a toda la sociedad para que «sea evitada toda forma de violencia» e invitó «en particular, a las fuerzas de seguridad a abstenerse del uso excesivo y desproporcionado de la fuerza», y pidió que se «creen las condiciones para una solución negociada».

Sin embargo, a juzgar por declaraciones de asambleístas chavistas lo que viene es de temer. Julio Chávez, sin parentesco con la familia del fallecido líder de la revolución bolivariana pidió ayer que se retire la inmunidad parlamentaria de Freddy Guevara, vicepresidente del Congreso, y que sea encarcelado.

El régimen va quedando cada día más aislado. Ayer el Congreso de Perú ordenaba la expulsión del embajador venezolano en Lima.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos