Maduro amenaza a EEUU con el petróleo

Venezuela desplegó ayer exhibió ayer su fuerza militar. :: reuters/
Venezuela desplegó ayer exhibió ayer su fuerza militar. :: reuters

El líder venezolano avisa a Trump de que «los más perjudicados» por las sanciones son los propios inversores de su país

MILAGROS L. DE GUEREÑO

La respuesta de Nicolás Maduro a las sanciones decretadas por Donald Trump fue rápida. El mismo viernes por la noche amenazó con dejar de vender el petróleo nacional a Estados Unidos -el país norteamericano es su principal cliente al comprar más del 45% de la producción- y convocó a una reunión de tenedores de deuda para «buscar soluciones» a una situación que «agrede a nuestra economía y que declara un bloqueo financiero y económico», protestó. El mandatario caribeño precisó que «los más afectados» por la decisión del Gobierno de Trump de imponer sanciones contra los dividendos y los bonos del petróleo venezolano son los propios «inversionistas estadounidenses», el 62% del total.

Si una cosa ha quedado clara tras el anuncio de las sanciones es que el presidente Trump ha escuchado al senador Marcos Rubio, líder de los defensores de la mano dura con todo lo que huela a izquierda, aunque eso implique que el sucesor de Hugo Chávez esté obligado a caer en brazos de Rusia y China para poder cumplir las obligaciones de deuda nacionales. Además, deberá reducir las importaciones, incluidas las ya escasas destinadas a alimentar a la población.

Pese a lo delicado de la situación, Maduro se mostró desafiante. El mandatario advirtió a Washington que de los 1,9 millones de barriles de crudo que produce a diario, tiene «dónde vender» los 800.000 que van al mercado estadounidense. «Venezuela tiene mercado seguro para todo el petróleo que le vende a los Estados Unidos», se vanaglorió. A su juicio, Trump ha «perjudicado» a todos los sectores financieros de EE UU. «¿O eso nadie se lo dice? Yo se lo diría, pero no contesta el teléfono, si me contesta se lo explico o se lo voy a mandar en una carta».

«Capacidad económica»

Maduro insistió en que el Gobierno venezolano ha sido «perseguido» por el «imperialismo» pese a que la administración chavista ha cumplido con sus compromisos de pago, que cifró en 65.000 millones de dólares en los pasados 24 meses. También señaló en su discurso que «la revolución tiene capacidad económica y financiera y no serán cuatro imperialistas los que puedan con nosotros ni hoy ni nunca».

Los expertos analizan todavía el alcance de las sanciones económicas que prohíben el refinanciamiento de deudas de Petróleos de Venezuela y del Gobierno venezolano, los bonos, el pago de dividendos y otras distribuciones de beneficios, entre otras. Según Asdrúbal Oliveros, economista y director de Ecoanalítica, los efectos de las sanciones van «más allá de las operaciones de deuda financiera». El especialista considera que el «Ejecutivo tiene una brecha para el último cuatrimestre de 2,9 millardos de dólares y en este escenario se hace cuesta arriba cerrar. Tenía en mente operaciones con el oro de las reservas internacionales, y éstas serán muy difíciles de ejecutar ahora», al igual que otras operaciones de «ingeniería financiera con otros activos externos en manos del sector público», precisó.

A su juicio, en este momento «Venezuela queda dependiendo principalmente de China, Rusia y más reducción de importaciones. En el caso de Moscú, el músculo financiero es limitado frente al tamaño de la brecha, y China, con mayores posibilidades, no está dispuesta a dar mayor financiamiento sin cambios profundos en la política económica».

El analista cree que en los próximos meses el Gobierno venezolano tendrá que decidir entre «honrar la deuda» y «aplicar un recorte mayúsculo de importaciones» que implicará «un elevado costo político».

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