Macri neutraliza a Cristina Fernández

La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, candidata a senadora, saluda a sus seguidores en Buenos Aires. :: D. Fernández/ efe
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La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, candidata a senadora, saluda a sus seguidores en Buenos Aires. :: D. Fernández/ efe

La expresidenta argentina desconfía del escrutinio oficial en las primarias para las legislativas del 22 de octubre

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

A pesar de los magros resultados económicos desde su llegada en diciembre de 2015, el Gobierno de Mauricio Macri logró ayer un considerable respaldo en las primarias para las legislativas del 22 de octubre, con algunos triunfos contundentes y otros simbólicos que totalizaron un apoyo del 34% de votantes en todo el país a los candidatos oficialistas. El mismo caudal que había obtenido en la primera vuelta de las presidenciales, pero más disperso: ganó en 10 provincias y perdió en 13.

No obstante, la jornada quedó del domingo empañada por denuncias de manipulación del escrutinio en dos distritos muy populosos del país donde es fuerte la oposición liderada por la expresidenta Cristina Fernández: las provincias de Buenos Aires y de Santa Fe. En la primera, donde competía la exmandataria como precandidata a senadora, la puja fue reñida y se declaró un polémico 'empate técnico' ayer, cuando se había procesado el 95,6% de los votos.

«El escrutinio provisional se terminó -anunció el secretario de Asuntos Políticos e Institucionales, Adrián Pérez-. Queda el 4% sin contar, que se definirá en el escrutinio definitiv». Ese balance no se conocerá hasta dentro de diez días. Por lo tanto, lo que parecía un triunfo seguro de la expresidenta, quedó en un limbo. Fernández tenía 34,11% y su contrincante 34,19%.

LA CLAVE Los mercados reaccionan favorablemente a los buenos resultados de la coalición gubernamental

Los mercados financieros reaccionaron con alivio ayer por una prueba electoral que dejó bien parado al Gobierno y que no le dio a Fernández una victoria aplastante. La moneda, que se depreciaba en los días previos a las elecciones por temor a un triunfo de la expresidenta, dejó de caer frente al dólar. Las acciones cotizaron en alza y el riesgo país se redujo.

El resultado consolida la alianza gubernamental Cambiemos, que ahora deberá mantener o incrementar la cosecha en elecciones de octubre. «El cambio está más vivo que nunca», exageró Macri para celebrar las victorias rutilantes en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Córdoba.

Feudos arrebatados

En la capital, la diputada Elisa Carrió se impuso con 49,5% de los votos. El presidente también festejó el triunfo de su coalición en sitios impensados como las provincias de San Luis y Santa Cruz, gobernadas desde hace décadas por el Partido Justicialista, y en Entre Ríos, Corrientes, Jujuy, Mendoza, La Pampa y Neuquén.

Consciente de que todavía no pudo mostrar signos de recuperación económica, Macri se justificó diciendo que «lo que vale en serio no se hace de un día para el otro» y agradeció la confianza de los electores que siguen expectantes. Le habló también a la oposición: «Los peronistas (aludió tanto los que están con la expresidenta como los que compiten con ella) tienen una gran oportunidad de demostrar que escucharon la petición de los argentinos. Podemos encontrar áreas de cooperación, trabajo en común y políticas de Estado».

Con los seguidores de Fernández el diálogo va a ser difícil. La tradicional puja se recrudeció el mismo domingo a la noche cuando se conocieron los primeros resultados oficiales en la provincia de Buenos Aires, el distrito mayor, donde vota casi 40% del electorado de todo el país y donde todas las encuestas daban ganadora a la exmandataria.

Los números iniciales arrojaron una ventaja sorprendente de seis puntos para el candidato de Macri, Esteban Bullrich, al que los sondeos previos daban segundo. Suspicaces, los seguidores de Fernández esperar a que llegue el escrutinio total de las urnas.

«Un bochorno»

Así, mientras Macri y sus candidatos festejaban sus victorias y hablaban de una «muy buena elección en la provincia de Buenos Aires», la vigilia se alargaba en las dependencias del club Arsenal, al sur de la capital, donde aguardaban los seguidores de Cristina Fernández.

A medida que se iban cargando los datos, la brecha del comienzo a favor de Bullrich se redujo hasta que los números se clavaron con una ligera ventaja para el oficialista. Fue entonces, casi a las 4 de la madrugada, cuando la expresidenta salió a hablar a sus partidarios.

Como todos los encuestadores, Fernández esperaba un triunfo holgado en la provincia, sobre todo en los alrededores de Buenos Aires, donde viven los más golpeados por la inflación, la pérdida de empleo y el aumento de tarifas dispuesto por Macri. La expresidenta dijo que el escrutinio fue «un bochorno» y pidió disculpas por eso a sus simpatizantes. «Hemos ganado las elecciones en la provincia de Buenos Aires», aseguró confiada y añadió que «de cada tres ciudadanos, dos dijeron 'no' al ajuste de Macri» .

«Vamos a pedirle al Gobierno que escuche lo que las urnas han expresado y que cambie el rumbo económico», exigió. Para Fernández, el Gobierno de Macri «quiere disfrazar el ajuste con la palabra cambio» y advirtió que «cuando la realidad es tan grave y lacerante siempre aflora».

La expresidenta señaló que la misma práctica de enlentecer el escrutinio se había registrado en Santa Fe, donde vota el 8% del electorado total del país. Allí parecía que ganaba el oficialismo, pero en la madrugada se conoció que ganó la agrupación de Cristina Fernández.

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