Macri cambia a otros dos ministros para dar oxígeno al peso

Aprovecha que Argentina está distraída con la derrota de la selección ante Islandia y el fin de semana para los relevos en Energía y Producción

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

En un gesto incomprensible e inusual, el Gobierno de Mauricio Macri, que se prepara para iniciar hoy una semana muy agitada en lo financiero, desplazó a dos ministros de su Gabinete la noche del sábado, cuando los argentinos todavía seguían rezongando por el empate de su selección con Islandia en el debut de la Copa del Mundo.

Las dimisiones llegaron 48 horas después de otro cambio traumático: el reemplazo del presidente del Banco Central Federico Sturzenegger por Luis Caputo, el que era hasta ese momento ministro de Finanzas. El recambio ministerial provocó una nueva devaluación del peso, que ya llegó al 60% desde diciembre y que no parece encontrar freno. Los relevados fueron el ministro de Energía, Juan José Aranguren, y el de Producción, Francisco Cabrera. Aranguren se hizo conocido por los aumentos de tarifas -casi 1.500% en electricidad y 1.300% en gas desde que llegó al poder Mauricio Macri, en diciembre de 2015- y por la liberalización de los combustibles que redundó en fuertes aumentos de precios.

En el caso de Cabrera, las quejas de los industriales y de las pequeñas y medianas empresas por la apertura indiscriminada a las importaciones no encontraron eco en su cartera.

Diversos analistas coinciden en que el recambio en Energía no necesariamente implica un cambio de políticas. El presidente viene de vetar hace dos semanas una ley aprobada en el Congreso para retrotraer el valor de las tarifas a diciembre y empezar a aumentarlas sólo si crecen los salarios. El Gobierno está resuelto a continuar retirando subsidios a las tarifas de servicios públicos y por eso será difícil no aumentarlas. Es parte de su compromiso con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el que negoció un préstamo garantizado por 50.000 millones de dólares (43.000 millones de euros) para espantar la crisis.

El próximo miércoles, el directorio debe aprobar el acuerdo general y el primer desembolso de 15.000 millones de dólares (12.900 millones de euros) para permitir que el Gobierno cancele los compromisos de su deuda externa a cambio de un fuerte ajuste. El Ejecutivo de Macri destinará la mitad de esa cuota a ofrecer divisas al mercado y frenar la devaluación.

Hay dudas sobre el impacto que pueda tener el rescate. Hoy el Gobierno prevé lanzar bonos por 3.450 millones de euros para neutralizar un megavencimiento mañana de Letras del Banco Central de 530.000 millones de pesos (16.000 millones de euros) que podrían refugiarse en el dólar provocando una mayor devaluación.

Estos movimientos, en los que se juega la credibilidad del programa económico de Macri, estarán acompañados de protestas sociales. Mañana, los críticos del FMI acudirán al Congreso para acompañar un proyecto de ley destinado a que el legislativo revise el acuerdo con el organismo internacional. Y el lunes 25, la CGT convoca una huelga general.

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