Lucha entre separatistas en Ucrania

Los soldados controlan los edificios gubernamentales en la provincia rebelde de Lugansk. :: afp/
Los soldados controlan los edificios gubernamentales en la provincia rebelde de Lugansk. :: afp

El sueño de Moscú de unir las provincias del este, detrás del golpe de fuerza en Lugansk, donde el ministro del Interior sustituye al líder rebelde

RAFAEL M. MAÑUECO MOSCÚ.

Una confusa trifulca por el poder sacude desde el martes a la autoproclamada República Popular de Lugansk (LNR), una de la dos provincias separatistas de Ucrania. La otra, Donetsk (DNR), parece ser el foco de este golpe de fuerza, incruento por el momento y cuyos objetivos no están del todo claros. Todo apunta, no obstante, a que podría tratarse de unificar los dos enclaves rebeldes.

El lunes, el líder separatista de Lugansk, Ígor Plotnitski, destituyó a su ministro de Interior, Ígor Kórnet, contra quien la fiscalía local abrió una causa criminal. Pero, al día siguiente, Kórnet se negó a abandonar el cargo y ordenó a los policías bajo su mando acordonar los principales edificios oficiales de la república y proceder a detener a «corruptos» y «traidores al servicio de Kiev». Estas unidades tomaron todo el centro de la capital de la LNR, que lleva igualmente el nombre de Lugansk, y cortaron el tráfico. Al parecer, las tropas de este pequeño ente territorial, en guerra con el Ejército ucraniano desde abril de 2014, decidieron mantenerse al margen de la disputa.

Plotnitski tuvo que admitir que las fuerzas de seguridad de Lugansk no le obedecen y denunció que se está llevando a cabo un «golpe de Estado». El mismo martes por la noche, irrumpió en apoyo de Kórnet una enorme columna de camiones militares desprovistos de distintivos con varios centenares de hombres armados a bordo. Muchas personas grabaron este convoy en su móviles al entrar en Lugansk y colgaron las imágenes en YouTube.

Las tropas locales, en guerra con el ejército ucraniano desde 2014, se han mantenido al margen

Primero se dijo que estas misteriosas fuerzas llegaron procedentes de Rusia, país que ayuda a los separatistas con armas, hombres y dinero. Después, distintas fuentes informaron que las unidades militares llegadas en los vehículos procedían de la vecina Donetsk, entidad territorial también en manos de separatistas y cuyo jefe es Alexánder Zajárchenko. El miércoles, desde Kiev se llegó a asegurar que a Lugansk estaban llegando tanques y blindados procedentes de Rusia. El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, reunió de urgencia a la cúpula militar para analizar la situación.

Huida a Rusia

Ayer, varios medios de comunicación rusos, entre ellos el bisemanario crítico con el Kremlin 'Nóvaya Gazeta', sostenían que Plotnitski se encuentra huido en Rusia junto con su familia y algunos de sus colaboradores. En Lugansk, mientras tanto, los sublevados detenían a funcionarios fieles al jefe de la autoproclamada LNR, al fiscal general y al director del canal de televisión local. Todos ellos están siendo acusados de espiar para Ucrania. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha declinado hacer ningún comentario sobre lo que acaece en el este de Ucrania, pero sí ha señalado que «estamos siguiendo de cerca los acontecimientos».

Medios ucranianos afirmaban que ayer había menos presencia armada en el centro de Lugansk y que el tráfico rodado había sido restablecido. Quedaban algunas unidades vigilando el edificio en donde Plotnitski tiene su despacho y los estudios de televisión. Hace tiempo que desde Moscú se intenta que Donetsk y Lugansk se unan, pero Plotnitski siempre se mostró reacio. Los analistas creen que esa sería la causa de su derrocamiento.

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