Lento avance de los contactos para formar gobierno en Alemania

Daniel Guenther, Helge Braun, Angela Merkel y Volker Bouffier, ayer durante una pausa en las negociaciones. ::  John MACDOUGALL / AFP/
Daniel Guenther, Helge Braun, Angela Merkel y Volker Bouffier, ayer durante una pausa en las negociaciones. :: John MACDOUGALL / AFP

Conservadores, liberales y verdes se encaminan a una segunda ronda de conversaciones para acercar posturas

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Si fuera por Angela Merkel ya tendría un nuevo gabinete y la inédita coalición de conservadores, liberales y verdes sería un hecho. Tras dos semanas de intensos sondeos entre las tres formaciones, previos a unas posibles negociaciones para formar una alianza gubernamental en Alemania, la canciller federal se mostró optimista y convencida de que al final habrá acuerdo pese a las difíciles y complicadas conversaciones.

«Los dos extremos podrán unirse si nos esforzamos», dijo Merkel en su primera comparecencia pública ante los medios desde que los partidos de la Unión -cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU)-, liberales (FDP) y Los Verdes iniciaron sus contactos para estudiar la posibilidades de formar un tripartito. Merkel subrayó que cada una de las formaciones debe poder imprimir su identidad a un eventual acuerdo final, para que este beneficie también al país.

Aunque con matices y un optimismo más moderado, el resto de las formaciones también presentaron conclusiones positivas tras las dos primeras semanas de conversaciones. «En la próxima etapa toca ordenar las cosas», dijo Merkel con vistas a la segunda ronda de contactos que comienza la semana venidera y en la que jugará, como en la primera, el papel de moderadora y conductora hacia el entendimiento en un debate en el que cada parte tiene sus prioridades. Para la CDU son la educación, la familia y la digitalización, mientras sus hermanos de la CSU ponen el acento en la política migratoria y la acogida de refugiados, los liberales se interesan más por las finanzas y la fiscalidad, y Los Verdes tratan de imponer sus posturas en materia de medio ambiente, agricultura y cambio climático.

El presidente del FDP, Christian Lindner, señaló que en la próxima etapa deberán abordarse las cuestiones abiertas. «Si queremos formar este gobierno, debe aguantar cuatro años y además en un clima constructivo en el que se resuelvan los problemas y no solo se administren y comenten», afirmó el líder liberal, quien reconoció abiertas diferencias con Los Verdes ante exigencias de estos como la clausura de todas las centrales térmicas de carbón para afrontar el cambio climático. Los Verdes deben explicar cómo quieren llevar a cabo ese apagón sin importar energía de Francia o Polonia, señaló Lindner, para quien «las negociaciones empiezan ahora de verdad».

Jürgen Trittin, uno de los principales negociadores de Los Verdes, acusó a conservadores y liberales de falta de flexibilidad. «Hemos estado reunidos diez días con doce temas. El resultado son ocho folios con largas listas de disensos», dijo Jürgen Trittin, quien explicó que «en cuatro capítulos ni tan siquiera ha sido posible ponerse de acuerdo sobre cuales son los desacuerdos». El negociador se refirió a cuestiones como migración y refugiados o medio ambiente y energía, entre otros temas de difícil consenso.

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