Kuczynski niega sobornos ante su previsible destitución

El presidente Kuczynski, ayer durante su comparecencia ante el Congreso de Perúa. :: ERNESTO BENAVIDES / afp
/
El presidente Kuczynski, ayer durante su comparecencia ante el Congreso de Perúa. :: ERNESTO BENAVIDES / afp

El Congreso peruano abordó el 'impeachment' contra el presidente, a cuyas empresas Odebrecht pagó cinco millones de dólares

R. C. LI MA.

El Congreso de Perú debatía ayer la moción para destituir al presidente Pedro Pablo Kuczynski, después de que este defendiese su gestión y pidiera no ser destituido para evitar perjudicar al país. «El daño no me lo harán a mí, se lo harán al Perú», señaló el mandatario de centroderecha al cerrar su intervención, tras la exposición de su abogado, Alberto Morea. «Está en sus manos salvar la democracia o hundirla por mucho tiempo», afirmó Kuczynski, agregando: «Soy un hombre honesto, jamás he recibido un soborno, una coima o una prebenda. Ni mi empresa ni yo hemos establecido contratos con el Estado. Jamás incurrí en conflicto de intereses».

Tras dos horas y veinte minutos de exposición del presidente y su abogado, ambos se retiraron del Congreso, y los 109 legisladores presentes, de un total de 130, iniciaron el debate previo a la votación para destituir a Kuczynski, a cuyo fin son necesarios 87 votos en el Congreso unicameral.

Dominado por la oposición fujimorista, el Congreso busca destituir a Kuczynski por «permanente incapacidad moral», días después de que Odebrecht revelara que pagó casi cinco millones de dólares a firmas ligadas al presidente. «Vengo a demostrar mi inocencia porque al parecer a eso es lo que se me obliga. Muchos han presentado su posición sin escucharme», adujo Kuczynski. «No soy corrupto ni he mentido, jamás he favorecido a ninguna empresa, siempre he actuado de acuerdo a ley y la ética profesional», indicó el mandatario de 79 años, agregando que mientras era ministro la compañía de su propiedad que prestó asesorías a Odebrecht era gestionada por su exsocio, el chileno Gerardo Sepúlveda. Su abogado expresó que en «la práctica estamos ante un golpe de Estado», si el Congreso destituye al presidente.

LAS CLAVES A Keiko Fujimori, líder de la oposición -con mayoría en el Congreso-, le persigue el fantasma de Odebrecht Humala está en prisión por recibir fondos para su campaña y Toledo podría ser extraditado a EE UU

A menos que ocurra un milagro, los analistas prevén que Kuczynski se convertirá en el primer presidente en perder su puesto por vínculos con Odebrecht, firma envuelta en el pago de sobornos en varios países de América Latina para obtener millonarios contratos de obras públicas. El Gobierno ha tratado en los últimos días de convencer a legisladores opositores de que voten contra la destitución de Kuczynski. «Parece que en las últimas horas han logrado convencer a algunos congresistas izquierdistas. Hace tres días, diría que la suerte del presidente estaba definida. Ahora no estoy tan seguro», reveló a la agencia AFP un funcionario cercano al presidente que pidió no ser identificado.

El mandatario había negado desde antes de asumir el mando, el 28 de julio de 2016, que tuviese vínculos con Odebrecht, hasta que fue desmentido por la propia empresa. Ante el Congreso, afirmó que mientras era ministro no tenía comunicación con su socio para evitar conflictos de intereses.

La pasada semana este escándalo de corrupción se cobró otra prominente víctima en el vecino Ecuador: el vicepresidente Jorge Glas fue condenado a seis años de cárcel por recibir sobornos. Si Kuczynski es removido de su cargo, el primer vicepresidente, Martín Vizcarra, debería asumir el mando hasta 2021. No obstante, el presidente aseguró que ninguno de sus dos vicepresidentes aceptaría relevarle.

El partido fujimorista, Fuerza Popular, ha mantenido contra las cuerdas a Kuczynski desde que arrancó su mandato. Sin embargo, el fantasma de Odebrecht también persigue a Keiko Fujimori, hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori, quien es investigada por supuestos pagos de la empresa. Odebrecht admitió haber repartido 29 millones de dólares en sobornos en Perú entre 2004 y 2015, periodo que abarcó los gobiernos de Alejandro Toledo, en el que Kuczynski fue ministro; Alan García, y Ollanta Humala.

Humala está en prisión preventiva, acusado de recibir tres millones de dólares para su campaña electoral de 2011, mientras que contra Toledo pesa una orden de extradición desde EE UU por recibir presuntamente 20 millones de dólares en sobornos para conceder a Odebrecht la ejecución de un vial.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos