«Quienes me juzgan tienen la conciencia menos tranquila que yo»

M. VALENTE BUENOS AIRES.

Acompañado por sus seguidores, que realizaron vigilias en casi una veintena de ciudades de Brasil a la espera del fallo, Lula se había manifestado «extremadamente tranquilo» ante la perspectiva de una eventual sentencia. «Las personas que me juzgan tienen la conciencia menos tranquila que yo», aseguró el fundador del Partido de los Trabajadores (PT) en el Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo de Campo, en los alrededores de Sao Paulo, donde permaneció ayer a la espera de la decisión del Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre.

Lula ya había advertido en la víspera que cualquiera que fuera el resultado seguiría «luchando por la dignidad del pueblo», lo que sugiere que seguirá siendo candidato a las presidenciales de este año, para las que es favorito en las encuestas. Fue en un acto callejero en Porto Alegre en el que participó también la expresidenta Dilma Rousseff, su sucesora, que fue destituida por el Parlamento. Los simpatizantes de Lula habían comenzado a llegar el lunes a Porto Alegre y el martes, cuando el expresidente les habló, eran cerca de 70.000 personas frente al palco. Ayer muchos de esos manifestantes esperaron allí el fallo. Con francotiradores en las torres y policías en las calles se mantenía al público alejado de la sede del tribunal donde se definía el futuro político de Brasil. Hubo muestras de apoyo a Lula, aunque menos concurridas en otras ciudades.

En Sao Paulo hubo también una manifestación para reclamar la condena a Lula, a la que asistieron apenas un centenar de personas.

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