La justicia chavista prohíbe que una alianza de opositores participe en las presidenciales

La sentencia del Tribunal Supremo supone un golpe a la Mesa de Unidad Democráctica que quería presentar una única candidatura

M. LÓPEZ DE GUEREÑO A HABANA.

Si la oposición tenía alguna esperanza de vencer a Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales que tendrán lugar antes del 30 de abril, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela se las quitó de golpe al ordenar al Consejo Nacional Electoral (CNE) excluir de la posibilidad de relegitimarse como partido a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que aspiraba a presentar una candidatura única con la que expresar el descontento y derrotar al mandatario en las urnas.

Según el fallo del TSJ, la alianza «contraría abiertamente la prohibición de la doble militancia» y, por ello, obliga a los aspirantes de cada partido a participar, una vez cumplidos los requisitos del Consejo Nacional Electoral (CNE), de manera individual. «Se ordena al CNE excluir la MUD en el proceso de renovación convocado, en razón de que su conformación obedece a la agrupación de diversas organizaciones políticas ya renovadas, y otras pendientes de renovación, que podrán participar en el proceso electoral de carácter nacional», precisan la sentencia los magistrados.

La MUD es un conglomerado de una veintena de partidos y sus miembros están afiliados a grupos como Primero Justicia o Acción Nacional, liderada por Henri Ramos Allup, uno de los aspirantes a enfrentar a Maduro, por citar los más conocidos.

Esta nueva treta contra el antichavismo, anunciada cuando el presidente de la Republica Dominicana, Danilo Medina, confirmó que el domingo se retoma el dialogo, para Omar Barboza, el presidente de la opositora Asamblea Nacional, «demuestra que son magistrados alquilados por la estrategia electoral del Gobierno».

Algunos líderes opositores como María Corina Machado opinan que no debían participar de un proceso del que desconfían. Pero la apuesta tampoco es buena. Los partidos políticos saben que si participan en los comicios validarán un fraude electoral, pero si no lo hacen entregarían el poder en bandeja de plata al chavismo, que no tendría obstáculos para ganar la presidencia y mantenerse al menos otros seis años.

Como contrapartida el riesgo es que el descontento popular cifrado en torno al 70 % se canalice por la violencia callejera o, peor, por la lucha armada, como la que emprendió el expolicía rebelde Óscar Pérez, recientemente abatido por las fuerzas de seguridad.

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