May inicia una tímida renovación de cargos

La primera ministra británica sale del10 de Downing Street junto al nuevo jefe del Partido Conservador, a su derecha. :: D. L. O. / afp/
La primera ministra británica sale del10 de Downing Street junto al nuevo jefe del Partido Conservador, a su derecha. :: D. L. O. / afp

La esperada remodelación del Gobierno deja a los principales ministros en sus asientosEl principal beneficiado del reajuste de la primera ministra británica es Brandon Lewis, que desde el área de Inmigración pasa a dirigir el partido

LOURDES GÓMEZ LONDRES.

El «día de los cuchillos desafilados». Así describieron algunos comentaristas el contexto de la remodelación del Gabinete británico que comenzó ayer la primera ministra, Theresa May. La Jefa del Gobierno conservador dejó en sus cargos a todos los pesos de mayor relevancia ministerial, desde Boris Johnson en Exteriores al responsable del Tesoro, Philip Hammond, y Amber Rudd al frente del Interior. También mantuvo en su silla al ministro de la Salida de la Unión Europea, David Davies, y al titular de Sanidad, Jeremy Hunt, cuya dimisión demanda la oposición política ante la acumulación de crisis que padece el sistema público de salud.

May perdió incluso la iniciativa en el primer cambio de un proceso que esta previsto que se alargue hasta hoy martes. James Brokenshire dimitió como ministro de Irlanda del Norte en una decisión personal e inesperada. Una lesión de pulmón, que requiere intervención quirúrgica, le ha forzado a relegar las riendas de su negociado tras casi dos años en el dividido territorio, según desveló en la carta de renuncia.

Con su retirada del Gabinete, la dirigente conservadora pierde al más cercano protegido y aliado político que conservaba en su entorno desde la desastrosa elección del pasado junio y el despido de su número dos, Damian Green, en vísperas del receso navideño.

La caída de Green por indisciplina ministerial relacionada con alegaciones de abuso sexual e imágenes pornográficas hizo inevitable la remodelación del equipo de Gobierno. May optó por no renovar la posición de Principal Secretario de Estado que había confiado a Green tras la debacle electoral del pasado mes de junio -cuando su partido perdió la mayoría absoluta- pero traspasó a David Lidington el resto de funciones que tenía encomendadas su viejo asesor, incluida la crucial mediación en el proceso del 'brexit' entre el Ejecutivo central y los gobiernos autonómicos. Lidington fue promocionado ayer a ministro del Gabinete tras dirigir Justicia y gestionar antes las cuestiones europeas en el Foreign Office.

«El lento ritmo del reajuste denota que May está haciendo las cosas a su manera y que no se dejará meter prisa. Ha enfocado el énfasis inicial en revitalizar el propio Partido Conservador para intentar demostrar que puede superar la deficiente campaña electoral y los malos resultados», interpreta Stuart Thomson, director de Asuntos Públicos en la asesoría legal Bircham Dyson Bell.

Pero el retraso estuvo acompañado de un notorio error oficial en las redes sociales. La sede central de los conservadores adelantó por Twitter que el ministro de Transporte, Chris Grayling, había sido nombrado presidente de la formación cuando la designación real recayó en el ya exresponsable de Inmigración, Brandon Lewis.

Irlanda del Norte pasó a la ministra de Cultura, Karen Bradley, en un movimiento de sillas que despertó desconfianza en ciertos sectores. La diputada desde 2010 por un distrito inglés ha demostrada escaso interés por el territorio en su carrera parlamentaria o ministerial. Absorbe la cartera en un momento tenso en las relaciones entre las principales comunidades, con el autogobierno cesado desde hace casi un año y con la mayoría del electorado opuesto al 'brexit'.

Por otra parte, la ministra de Educación, Justine Greening, rechazó la cartera de Trabajo y Pensiones y dimitió del Gobierno tras entrevistarse con May en Downing Street. Fue sustituida por Damian Hinds, quien sube escalafones desde su anterior posición como secretario de Estado en empleo. El reajuste abarca también puestos de menor rango ministerial, que la lider 'tory' quiere aprovechar para promocionar a las últimas hornadas de parlamentarios conservadores, en particular mujeres y de minorías étnicas o religiosas.

También se anticipa la creación de un nuevo cargo -secretario de Estado para el 'no acuerdo brexit', en el argot mediático- para gestionar un posible fracaso de las negociaciones con la UE.

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