Imparable fuga de capitales en Argentina por la compra de dólares

El peso sigue en caída libre y la inflación se dispara pese a subir el Banco Central del país las tasas para adquirir la divisa norteamericana

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Ni las fuertes ventas de reservas del Banco Central ni el aumento de las tasas de interés lograron evitar ayer una nueva devaluación en Argentina. Tras un largo fin de semana sin operaciones -del 28 de abril al 1 de mayo inclusive- el mercado abrió con el dólar en alza y obligó a la autoridad monetaria a intervenir para evitar que se profundice la depreciación. Pese a ello, la divisa americana pasó de 20,88 a 21,55 pesos, al cambio.

Desde marzo el Banco Central entregó el 15% de reservas a un mercado voraz. Pero en los últimos cuatro días hábiles la devaluación se ha acelerado. Todas las armas que tiene la entidad para frenar la fuga fueron estériles. Y ayer volvió a ocurrir. La intervención del Banco Central fue ignorada por una corriente de capitales que abandona el peso.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, aseguró que «no hay motivos para la intranquilidad» porque el Banco Central «tiene recursos y herramientas para cuidar las metas de inflación». Los analistas, sin embargo, creen que se trata de una crisis preocupante. El problema escaló la semana pasada, cuando entró en vigor un impuesto a la renta financiera de extranjeros que invierten en pesos. Los capitales abandonaron las letras de la entidad y se volcaron al dólar. El mismo día subió la tasa de interés en EE UU, un hecho que acentuó la fuga de divisas.

Esfuerzos en vano

Desde entonces Argentina pierde reservas y no consigue parar el alza del dólar. En tres días -de miércoles a viernes- el Banco Central vendió 4.500 millones de dólares (3.767 millones de euros). El viernes optó además por subir tres puntos porcentuales la tasa de interés (del 27 a 30%) y aún así la demanda no paró. Ayer, la tensión volvió a los mercados.

El Banco Central vendió 500 millones de dólares (418 millones de euros) y volvió a elevar la tasa, sin surtir efecto. Subir las tasas es una política contraria a la voluntad del Gobierno de Mauricio Macri que pretendía alcanzar este año el 3,5% de aumento en la actividad económica. Ya con el alza del viernes, Argentina deberá resignar crecimiento. Y aún así no frenar la desconfianza inversora. Las reservas del Banco Central, que estaban en casi 62 mil millones de dólares (51.914 millones de euros) el 20 de abril, cayeron a 56.617 millones (47.406 millones de euros) el viernes 27 y más aún ayer.

El Presupuesto de este año preveía que la inflación sería de entre ocho y 12%. Pero ya en diciembre el Ejecutivo forzó al Banco Central a cambiar esa meta por el 15%. Ahora las expectativas ya ubican a la inflación por encima del 20% y algunos analistas, con la devaluación de estas últimas horas, hablan de 24%.

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