Un idílico paraíso nupcial donde se habla el 'chamorro'

GERARDO ELORRIAGA

Quizás Kim Jong-un quiere arremeter contra Guam porque es ahí donde América se despierta. Este lema turístico pretende divulgar las maravillas tempranas de una isla perdida en el Pacífico occidental, aunque su encanto turístico siempre ha quedado ensombrecido por el interés geoestratégico, mucho más importante para la Casa Blanca.

La isla, la más grande y meridional del archipiélago de las Marianas, aloja una base esencial sobre el mar de China. Pero, además de sus playas y recursos logísticos, posee un curioso bagaje cultural, producto de más de tres siglos de dominación española. Existe cierta controversia sobre el idioma nativo, conocido como 'chamorro'. Para algunos, pertenece a la familia lingüística malayo-polinesia, para otros, se trata de un derivado criollo del español.

La Casa del Chocolate, la de las Herramientas, la Azotea y varios lienzos de muralla son algunos de los restos del complejo residencial del Gobernador español y que hoy es conocido como la plaza de España, en la capital Agaña. Aunque Magallanes la descubrió en 1521 en su vuelta al mundo, fue el almirante Miguel López de Legazpi, quien la incorporó a la Corona de España en 1565. Conocido también como 'el Adelantado', Legazpi había partido de México con el privilegio real de ser «almirante, general y gobernador de todas las tierras que conquistase». Así lo hizo con las Marianas y las Filipinas. Ambos archipiñelagos se entregaron a EE UU en 1898.

Estos restos históricos constituyen uno de los atractivos del lugar, destino habitual para los turistas japoneses. Alrededor de 900.000 la visitan cada año. y más de 9.000 parejas contraen nupcias en este exótico paraje con añejo sabor hispano.

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