Francia remodela su dispositivo militar tras un nuevo ataque

Un soldado redujo sin ser herido al agresor que lo abordó con un cuchillo en el suburbano de París

FERNANDO ITURRIBARRÍA CORRESPONSAL PARÍS.

Un marroquí de 39 años no fichado perpetró ayer en el metro de París el séptimo ataque a las tropas militares desplegadas en misiones antiterroristas sin causar heridos. El incidente coincide con el anuncio por el Gobierno de una remodelación de la 'operación Centinela', que moviliza hasta 10.000 soldados en todo el país desde el atentado contra 'Charlie Hebdo' en enero de 2015, ante la evidencia de que constituyen un blanco fácil para los yihadistas además del desgaste y el cansancio provocados por un dispositivo en principio transitorio.

El nuevo episodio del denominado terrorismo de proximidad o bajo coste se produjo a las 6:30 horas en la estación de Châtelet, en pleno centro urbano, por la que patrullaba una unidad de militares uniformados y armados. Un individuo, que esgrimía un cuchillo con una hoja de 20 centímetros y mencionó a Alá, se acercó por detrás a uno de los soldados que pudo reducirlo en cuestión de segundos sin resultar lesionado.

El agresor, identificado como Omar M., declaró a la policía haber tomado medicamentos antes de pasar a la acción. Sin antecedentes policiales ni judiciales, su nombre figura en los archivos de los servicios de información por haber frecuentado un lugar de culto musulmán vigilado por sospechas de proselitismo integrista. Su domicilio fue registrado en el departamento de Altos del Sena, limítrofe con la capital, donde es conocido por llevar una vida marginal.

La Fiscalía de París abrió una investigación por los cargos de tentativa de asesinato a una persona depositaria de la autoridad pública y asociación de malhechores criminal con fines terroristas. El caso fue encomendado a la sección antiterrorista de la Brigada Criminal y a la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI, servicios secretos).

«Este nuevo ataque legitima plenamente lo que queremos hacer que es volver este dispositivo aún más imprevisible e indetectable para los agresores potenciales», declaró la ministra de Defensa, Florence Parly. A su juicio, la rápida reacción de la patrulla atacada «es la prueba del profesionalismo y la eficacia de los soldados de 'Centinela' en su misión de protección».

El Gobierno ha decidido reorganizar el operativo militar, que moviliza a 7.000 personas y 10.000 en casos de crisis, en tres niveles: un contingente permanente para vigilar escuelas, centros de culto, lugares turísticos aeropuertos y estaciones; un escalón de «refuerzo planificado» para proteger acontecimientos deportivos o culturales; y una «reserva estratégica» de 3.000 hombres que será desplegada en caso de emergencia. «Evidentemente no se trata de reducirlo», aseguró el ministro del Interior, Gérard Collomb.

En los últimos días se han registrado dos suicidios de movilizados en la 'operación Centinela' y críticas de familiares por el agotamiento y la falta de descanso causados por la perpetuación de un dispositivo. En 2015 los días de entrenamiento en el Ejército de Tierra cayeron a 51 y 64, según las unidades cuando las normas de la OTAN exigen 100. La captación de reclutas tras las ofensivas yihadistas ha permitido elevar la cifra hasta 83 días.

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