Feliz final para las filipinas empleadas de hogar estafadas en Hong Kong

Mujeres filipinas se hacen un selfi en la excolonia británica. :: afp/
Mujeres filipinas se hacen un selfi en la excolonia británica. :: afp

La solidaridad de varias empresas evitó que una agencia de viajes les dejara sin volver a casa por Navidad

ZIGOR ALDAMA SHANGHÁI.

La Navidad no es una fiesta que tenga demasiado predicamento en Asia. Musulmanes, hindúes y budistas, fieles de las religiones mayoritarias en el continente, apenas siguen los ritos relacionados con el nacimiento de Jesucristo. Puede que se cubran la cabeza con el gorro de Papá Noel, que pongan villancicos en inglés por el hilo musical y que adornen los centros comerciales con abetos de plástico y espumillón, pero no es más que una estrategia comercial. De hecho, en China hay quien aboga por prohibirla, y estos días arrasa en las redes sociales un vídeo de alumnos de primaria declarando la guerra a las festividades extranjeras brazo en alto.

Pero hay un país que vive estos días con casi mayor fervor que el Vaticano: Filipinas. Puede que los habitantes de la excolonia española no coman turrón, pero celebrar estas fechas en familia es sagrado para la mayoría. Desafortunadamente para más de mil empleadas del hogar que trabajan en Hong Kong, la agencia en la que adquirieron sus billetes de regreso a casa las ha estafado en uno de los mayores escándalos comerciales de la excolonia británica.

Nadie sabe exactamente qué ha sucedido, pero lo cierto es que las primeras pasajeras se encontraron en el aeropuerto con la noticia de que sus billetes no existían. Pronto se descubrió que Peya Travel, especializada en dar servicio a empleadas del hogar del sudeste asiático, no había reservado los vuelos que había vendido. Y ya era demasiado tarde para que las afectadas encontrasen un hueco en otro avión.

Parecía que la estafa se iba a convertir en el último abuso de un colectivo pisoteado y obligado a vivir en condiciones de semiesclavitud. Pero, afortunadamente, la historia tiene un final acorde con la felicidad que se atribuye a estas fechas. La Policía ha llevado a cabo los arrestos pertinentes, y tanto empresas como aerolíneas y el propio Consulado de Filipinas en Hong Kong se han volcado para evitar que la Navidad de estas trabajadoras acabe en lágrimas solitarias.

Alegría entre tragedias

La compañía de envío de dinero TNG ha ofrecido 500.000 dólares de Hong Kong (55.000 euros) para nuevos billetes, Philippine Airlines ha sustituido los aviones de los vuelos afectados por otros con más capacidad, Cathay Pacific ha introducido una tarifa especial para afectados y el Consulado anunció billetes gratis para quienes no hayan podido aprovecharse de las medidas anteriores. «Es una muestra de que podemos sumar fuerzas para devolver la ilusión a quien más la necesita», dijo el vicecónsul, Roderico Atienza.

Pero ni siquiera este desenlace feliz es capaz de aliviar una de las navidades más tristes y mortíferas de Filipinas: el tifón 'Tembin' ha dejado más de 240 muertos a su paso por la isla sureña de Mindanao; el incendio de un centro comercial en la principal ciudad de esa isla, Davao, provocó el fallecimiento de 37 teleoperadores de un centro de llamadas estadounidense el sábado, y, el lunes, 20 pasajeros -incluidos seis niños- murieron en el choque de un autobús y un 'jeepney' cuando iban a la misa de Navidad en la isla de Luzón.

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