Un fallecido y 65 heridos en un terremo de magnitud 6,8 que sacudió el sur de Perú

Rescate de una víctima del terremto de magnitud 6,8 en la escala de Richter que sacudió Arequipa. :: efe/
Rescate de una víctima del terremto de magnitud 6,8 en la escala de Richter que sacudió Arequipa. :: efe

La fuerte intensidad del seísmo, originado de madrugada, provocó la caída de casas de adobe y ocasionó daños en colegios y carreteras

R. C. LIMA.

El Gobierno de Perú informó oficialmente de que una persona murió y otras 65 resultaron heridas en la zona sur del país, sacudida ayer por un terremoto de magnitud 6,8 en la escala de Richter. El fuerte seísmo aconteció sobre las 04:20 horas (10:20, en España), con epicentro en el océano Pacífico, a 56 kilómetros de la localidad costera arequipeña de Lomas y a 48 kilómetros de profundidad, explicó el Instituto Geofísico del Perú. Tuvo una intensidad de VI en la escala de Mercalli, considerada 'fuerte' por los expertos.

En una rueda de prensa, la presidenta del Consejo de Ministros, Mercedes Aráoz, ajustó la cifra de víctimas a un fallecido, además de 45 heridos de mayor consideración y 20 con lesiones de carácter leve. En un primer momento, el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil, Jorge Chávez, había informado a medios locales de que había dos muertos, uno en el distrito de Chala y otro en el de Bella Unión. «En el caso del segundo, se descartó, solo hay uno», remarcó Aráoz al dar cuenta de las cifras del seísmo.

Durante la rueda de prensa, Chávez detalló que el terremoto tuvo dos replicas, de magnitud 3,8 y 3,7, y que las localidades de Lomas y Chala, en Arequipa, fueron las mas perjudicadas. En ese punto, según dijo, resultaron destruidas 63 viviendas y hubo 130 personas afectadas, además de proceder al corte de carreteras. Chávez agregó que se vieron dañados cuatro colegios y un centro de salud, así como las localidades de Cora Cora y Puquio, en la limítrofe región de Ayacucho, donde se contabilizaron 38 damnificados y 53 afectados. En la región de Ica se tuvo constancia de diez heridos y una carretera perjudicada por derrumbes en la zona de Nazca.

Aráoz anunció que el Gobierno declararía el estado de emergencia en la zona para facilitar «acciones inmediatas», como la reconstrucción de casas y el trabajo en las vías de conexión. La primera ministra adujo que el interés del Ejecutivo es garantizar «que lleguen todos los servicios» a las víctimas y pidió a los medios de comunicación «tener cuidado» con la información que reciben, porque se presentaron numerosos mensajes y llamadas falsas, aseveró.

Al respecto, el ministro de Salud, Abel Salinas, señaló que se había descartado una información, según la cual, había personas desaparecidos en una mina en Arequipa. Remarcó asimismo que los establecimientos de salud estaban totalmente «operativos». Todos los afectados habían sido atendidos y algunos permanecían en centros médicos con fracturas o policontusos, adujo. «En líneas generales, la salud de la población está resguardada y bajo control», concluyó.

El Gobierno, al mando

También se pronunció a lo largo de la jornada el presidente del país, Pedro Pablo Kuczynski, que pidió «calma» a los habitantes de la zona sur del país y afirmó que su administración ya estaba atendiendo la emergencia. «Calma y tranquilidad, el Gobierno se está ocupando de todo, por eso estoy yo aquí a pocas horas de haber sucedido», declaró Kuczynski a periodistas tras llegar en helicóptero a Chala.

El dirigente, que aterrizó en Chala junto a la ministra de Energía y Minas, Ángela Grossheim, subrayó que, ante la emergencia, «felizmente el Gobierno esta actuando». El Instituto Nacional de Defensa Civil -prosiguió- ya ha enviado ayuda de emergencia y carpas destinadas a los damnificados.

«Se va a facilitar todo lo que se necesita», enfatizó, antes de indicar que aún no tenía una cifra definitiva de los daños, aunque anotó que los muertos y heridos se produjeron por el derrumbe de casas de adobe. «No hay que construir en adobe, lamentablemente», esgrimió.

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