Europa planta cara a EE UU y asegura que «está decidida a preservar» el pacto atómico

Mogherini llama a los iraníes a un consenso «que ha sido uno de los grandes logros jamás alcanzados por la diplomacia internacional»

ADOLFO LORENTE CORRESPONSAL BRUSELAS.

Primero fue el moribundo tratado comercial (TTIP), luego el acuerdo de lucha contra el cambio climático de París, más tarde llegaron las amenazas de guerra comercial que siguen aún latentes y ahora, como se esperaba, el histórico pacto nuclear que en 2015 alcanzaron las grandes potenciales mundiales (Francia, Reino Unido, Rusia, China y Alemania) con Irán, que aceptó someterse a la vigilancia internacional a cambio de liberarse del asfixiante régimen sancionador que sufría. Ayer, como todos temían, Donald Trump voló por los aires este acuerdo desoyendo la crítica mundial. Era una promesa electoral. Al menos en esto, nadie le podrá acusar de no ser consecuente con lo que dice. Otra cosa es que lo que diga sea lo correcto.

Para la UE, que hoy vivirá un amargo Día de Europa, casi nada lo es. «Ni Francia, ni Reino Unido ni Alemania estamos de acuerdo. El programa internacional de no proliferación nuclear está en juego», disparó en Twitter Emmanuel Macron a los pocos segundos de que Trump terminase su alocución. «El acuerdo nuclear con Irán es crucial para la seguridad de la región, de Europa y del mundo entero. La UE está determinada a preservarlo y esperamos que el resto de la comunidad internacional, también», zanjó en tono solemne la jefa de la diplomaca comunitaria, Federica Mogherini, durante una declaración desde Roma. Su gesto, su tono, su mirada, estaba realmente enfadada.

«Siempre he dicho que el acuerdo, que costó doce años negociar, no puede romperse de forma unilateral porque pertenece a toda la comunidad internacional. Al pueblo iraní le digo que no permita que se desmantele porque es uno de los más grandes objetivos jamás alcanzados por la comunidad internacional», recalcó la italiana. «Lamentamos el anuncio, pero si cambia de idea, Estados Unidos será bienvenido al acuerdo de nuevo», apostilló en un intento de evidenciar la soledad internacional del magnate.

Respecto a las sanciones, se mostró contundente: «Estoy particularmente preocupada por este anuncio y consultaré con los socios en las próximas horas, pero la UE está decidida a actuar de acuerdo con sus intereses de seguridad y proteger sus inversiones económicas», recalcó. Y es que hay muchas compañías europeas que al calor del acuerdo, decidieron aterrizar en Irán de la mano, además, de la propia Comisión Europea.

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