Europa pide a EE UU exenciones a las sanciones contra Irán

May y Netanyahu, ayer en Downing Street. :: N. H. / efe/
May y Netanyahu, ayer en Downing Street. :: N. H. / efe

Francia, Reino Unido y Alemania reclaman que sus empresas puedan comerciar con Teherán sin 'castigos' para salvar así el acuerdo nuclear

IVIA UGALDE

El tratado nuclear firmado con Irán en 2015 transita por un camino cada vez más incierto y el tiempo corre en contra de Europa para intentar salvarlo. Ante la gravedad del momento, los ministros de Exteriores y Economía de Francia, Reino Unido y Alemania enviaron ayer una carta a sus homólogos de EE UU para pedirles exenciones en las sanciones contra la república islámica. En concreto, quieren librar de penalizaciones a empresas suyas de sectores como la industria farmacéutica, sanidad, energía, automóvil, aviación civil e infraestructuras para que puedan seguir comerciando con Teherán y, de ese modo, preservar el acuerdo.

«Esperamos que EE UU se abstenga de tomar iniciativas que perjudiquen a los intereses europeos de seguridad», señala la misiva, que también lleva la firma de la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini. La petición a Washington coincide con un momento de máxima tensión y de impaciencia por parte de Teherán, que ha dado de plazo a Europa «unas pocas semanas» para que aclare la situación generada tras la salida de Washington del tratado el pasado 8 de mayo, según advirtió ayer el embajador iraní en la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Raza Najafi.

Al ultimátum dado a Francia, Reino Unido y Alemania -los tres países europeos que rubricaron el pacto nuclear junto con China, Rusia y EE UU- se sumó una respuesta cortante a la AIEA, que había instado al régimen de los ayatolás a tomar medidas más activas y más rápidamente para crear mayor confianza. «Nadie debería esperar que Irán vaya a implantar más medidas voluntarias», lanzó Najafi, cuyo mensaje añadió una nueva dosis de tensión tras anunciar el martes Teherán su intención de construir centrifugadoras avanzadas en su planta de Natanz para el enriquecimiento de uranio.

«Jugar con líneas rojas»

En relación a las intenciones de la república islámica, el ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, advirtió al régimen de que «es peligroso jugar con las líneas rojas», si bien reconoció que «la iniciativa continúa estando dentro del marco del acuerdo de Viena». Mientras respeten el pacto, Europa velará por su continuidad. Así lo ratificó ayer la primera ministra británica, Theresa May, al reunirse en Londres con su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu. «Reino Unido sigue creyendo que es la mejor ruta para prevenir que Irán adquiera un arma nuclear», aseguró al líder hebreo, que el lunes inició una gira por Europa que le ha llevado también a Berlín y París.

La Comisión Europea, entretanto, adoptó ayer la actualización del «estatuto de bloqueo», que brinda protección a las empresas de la UE frente a las sanciones de EE UU a Irán, y eliminó los obstáculos que impedían al Banco Europeo de Inversiones financiar proyectos en la república islámica. Ambos gestos que ayudarán a crear una atmósfera de entendimiento en la reunión que hoy celebran en Teherán representantes de Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania para abordar la continuidad del acuerdo nuclear.

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