La estrategia de Trump contra el cambio climático: borrar la palabra

Torre de humos de una planta de cogeneración en el Estado de Kansas. :: Charlie Riede / ap

La Casa Blanca decide negar la existencia de lo que llama «meteorología extrema» a pesar de que un informe oficial advierte de sus efectos

MERCEDES GALLEGO Nueva york.
Miércoles, 9 agosto 2017, 00:03

El cambio climático no existe. Punto. El Gobierno de Trump ha encontrado la manera de combatirlo: borrar la palabra del mapa. No volver a mencionarlo jamás. Según las directivas internas del Departamento de Agricultura, sus empleados deberán utilizar eufemismos del tipo «adaptación climática», que evita las connotaciones catastróficas con las que se asocia el calentamiento global, ahora referido como «meteorología extrema».

Apenas el viernes pasado el Departamento de Estado informó de que ha enviado al secretario general de la ONU la carta oficial que informa sobre su intención de abandonar los acuerdos de París, «tal como el presidente indicó el 1 de junio».

La carta en cuestión no cambia nada, como tampoco lo hará dejar de hablar de cambio climático. Según los términos del acuerdo, Estados Unidos no puede solicitar su salida hasta noviembre de 2019 y todavía tardaría un año más en hacerla efectiva. Puede dejar de aplicarlos sin fanfarria, pero eso tendría poco eco entre los seguidores de Trump. Lo que importa es que sepan que «era un mal acuerdo para Estados Unidos» y que el jefe ha dado el prometido golpe sobre la mesa para negociar uno mejor.

LA CLAVE Los autores del informe han difundido su trabajo ante el temor de que quedara enterrado

Con ello a los científicos que trabajan para el Gobierno les queda claro el inquietante fondo de estas operaciones propagandísticas. Muchos temen que el primer informe sobre el cambio climático que llega a la Casa Blanca de Trump quede enterrado sin ver la luz. Por eso lo han filtrado a 'The New York Times'.

El informe, elaborado por trece agencias federales, concluye que los estadounidenses ya están sintiendo los efectos. Encuentra «pruebas abundantes» y advierte de que las temperaturas en Alaska y el Ártico están subiendo «a un ritmo aterrador». El doble de rápido que la media global, lo que tendrá «severas consecuencias para EE UU» debido al deshielo, «que aumentará el nivel de mar en nuestras ciudades costeras». Entre las agencias que tendrían que firmar este informe para que se hiciera público está la de Protección Medioambiental (EPA), cuyo nuevo director, Scott Pruitt, es conocido por representar a las compañías energéticas en su lucha contra el Gobierno de Obama y por negar la mano del hombre en el calentamiento global.

Como él, la directora de Salud del Suelo en el Departamento de Agricultura ha advertido ya a sus empleados que no se volverá a hablar de «gases invernadero», sino de «aumentar la eficiencia de los nutrientes». Mientras, los ganaderos de Montana y Dakota buscan en los parques nacionales nuevos pastos para su ganado, famélico por la sequía.

agencias federales han elaborado un informe que recoge pruebas de «alarmantes aumentos de temperaturas «en Alaska y el Ártico», a un ritmo «el doble de rápido» que la media global.

es el año en el que EE UU podría solicitar su salida de los acuerdos de París. Hacerla efectiva tardaría todavía un año más.

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