La Estatua de la Libertad reabre sus puertas

Dos turistas inglesas se fotografían con la estatua de fondo. :: afp/
Dos turistas inglesas se fotografían con la estatua de fondo. :: afp

M. GALLEGO NUEVA YORK.

El sábado Miss Liberty se tomó el día libre. Solo se la vio de lejos, sola en el mar o desfilando por la Sexta Avenida en las pancartas de la Marcha de las Mujeres, pero el domingo seguía de descanso, para decepción de los turistas. Afanados con la guía en la mano la mayoría no había tocado un periódico. Lo del 'cierre de gobierno' les sonaba a cosas de Washington y de políticos aburridos, hasta que se encontraron desiertos los muelles de Battery Park.

A una dama tan popular no podía faltarle un héroe al rescate. El gobernador de Nueva York, Mario Cuomo, salió al encuentro del despropósito legislativo que ha dejado al Gobierno federal sin fondos para financiar los 65.000 dólares diarios (53.000 euros al cambio) que cuesta presentarla a los 10.000 turistas que la visitan cada jornada.

«No se alarmen, estaba descansando, pero mañana vuelve al trabajo», anunció el domingo. «Hemos aprendido la lección de otros cierres y no vamos a dejar que un símbolo como este se apague». En 2013 la famosa estatua dejó de saludar a los turistas durante doce días seguidos, lo que rompió más de un corazón y las arcas públicas. Esta vez el gobernador decidió salir al paso «inmediatamente» asumiendo los gastos, con el convencimiento de que «es la mejor inversión que hemos hecho en mucho tiempo».

A 21,50 dólares por entrada (17,57 euros), la decisión económica supera la ironía de anular a un símbolo de los inmigrantes. Un tercio de los 417 parques nacionales tuvo que cerrar sus puertas ante la falta de fondos para pagar al personal de mantenimiento, pero más gobernadores eligieron adelantar el cheque para mantener el negocio, como el de Arizona, Doug Duce, que asumió la suerte del Gran Cañón.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos