Erdogan acusa a grandes empresas alemanas de colaborar con el terrorismo

J.C. BARRENA

berlín. La caza de brujas del Gobierno turco por el fallido golpe de Estado de hace un año no se detiene en sus fronteras. Las autoridades de Ankara enviaron a la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) alemana una lista de presuntos colaboradores terroristas en la que figuran por primera vez grandes consorcios industriales germanos como Daimler y BASF, a los que el régimen del presidente Recep Tayip Erdogan acusa de respaldar activamente al movimiento del predicador Fetulá Gulén, supuesto instigador de la fracasada asonada según el líder turco.

El semanario 'Die Zeit' revela la existencia de una lista de 68 empresas y personas entregada hace unas semanas por las autoridades turcas. Fuentes gubernamentales alemanas califican la relación de «absurda» en la revista, en la que se destaca que la BKA reclamó a Ankara información más amplia sobre esos sospechosos sin recibir respuesta.

En la pasada cumbre del G-20 en Hamburgo, Erdogan señaló que había entregado a las autoridades germanas 4.500 actas de presuntos colaboradores en Alemania de Gulén, exiliado en EEUU y cuya extradición a Turquía rechaza Washington. «Deben entregar a esos terroristas. Mientras no lo hagan, Turquía contemplará a Alemania como un país que protege a terroristas», dijo entonces Erdogan, que lleva meses presionando a Berlín con medidas como la prohibición a diputados alemanes de visitar a sus soldados en las bases turcas de Incirlik y Konya o la detención de diez alemanes en Turquía, acusados de colaboración terrorista.

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