El equipo de búsqueda del 'San Juan' alimenta la esperanza

Marcha en Mar del Plata en apoyo a las familias de los 44 tripulantes del submarino desaparecido. :: Chipi González/ efe
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Marcha en Mar del Plata en apoyo a las familias de los 44 tripulantes del submarino desaparecido. :: Chipi González/ efe

Un buque de la Marina de EE UU llegará hoy al área de rastreo del submarino argentino desaparecido, equipado con ropa de abrigo y 44 salvavidas

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Con renovada esperanza, la Armada argentina informó ayer de que se está rastreando el fondo del mar en un área reducida del Océano Atlántico donde se estima que podría estar el submarino 'ARA San Juan', perdido desde el 15 de noviembre con 44 tripulantes a bordo. Hoy se aguarda la llegada a la zona de operaciones de un buque acondicionado para la ocasión, que porta un minisubmarino de rescate. El barco lleva además 44 chalecos salvavidas y ropa de abrigo.

Tras recibir información internacional sobre el registro de una explosión subacuática el mismo día en que se perdió contacto con el buque, el operativo de búsqueda, en el que intervienen 12 países, se restringió a un área situada a 432 kilómetros al oeste de la provincia de Chubut, donde el mar tiene una profundidad de entre 200 y mil metros. Siete barcos navegaban ayer sobre esa superficie para realizar un mapa tridimensional que permita detectar la ubicación exacta de la nave extraviada, de la que no se tiene ningún rastro concreto.

En relación a especulaciones sobre una posible agresión al navío, el portavoz de la Armada, capitán Enrique Balbi, informó que la fuerza naval no tiene «ningún indicio de ataque externo». También descartó que haya podido registrarse una explosión por armamento propio. «El submarino no tenía torpedos de combate», aclaró. Respondió así a las sospechas de la juez que analiza el siniestro. La magistrada Marta Yañez había advertido de que la misión del submarino es «un secreto de Estado» y no descartaba un ataque como causa posible de la desaparición.

LA CLAVE La Armada argentina desmiente que se haya producido un ataque al sumergible

El 'ARA San Juan' se reportó por última vez el 15 de noviembre para informar de que había subsanado una avería eléctrica en las baterías de proa. El capitán del submarino había indicado entonces que la nave tenía propulsión con baterías de popa y que navegaría a Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, donde debía haber llegado hace una semana.

Sin embargo, registros de un sonido «corto y violento» ocurrido el mismo día de la desaparición del navío y difundidos el jueves 23 hicieron sospechar a la Armada de un final catastrófico. Al conocer el informe, los familiares de los tripulantes reaccionaron con furia. Sospechan que fueron engañados desde un principio y que la Marina sabía que el buque había colapsado por un fallo eléctrico. Más aún, el padre de uno de los tripulantes reveló que recibió una llamada de pésame de uno de los jefes de su hijo.

No obstante, a medida que pasan las horas se volvió a generar cierta confianza. «Estamos en una etapa de esperanza y desesperanza», admitió Balbi. «Estamos abocados a tratar de localizar al submarino pero hasta que no tengamos evidencias no podemos hacer conjeturas», declaró.

La esperanza fue alimentada por la tripulación de la Marina de Estados Unidos que supervisa la adaptación del buque 'Sophie Siem' en el puerto de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, para transportar un minisubmarino de rescate que llegará hoy al área de operaciones. Los marinos estadounidenses solicitaron 44 chalecos salvavidas y ropa de abrigo. «Si no creyeran que están con vida no los pedirían», supuso el director de Defensa Civil de esa ciudad, Walter Flores, tras cumplir con la solicitud.

El 'Sophie Siem' es un barco que brinda servicios a la industria petrolera. Pero desde hace una semana unos 60 soldadores -de la industria y también voluntarios- están montando brazos hidráulicos que permitan apoyar y mover el sumergible norteamericano. «Lo importante es no perder la fe y que los muchachos vuelvan vivos a tierra», destacó el soldador Fernando Mella.

Además del minisubmarino estadounidense, el viernes llegó al país un avión de carga ruso que trae otro vehículo sumergible, teledirigido y no tripulado, y también equipos de rescate entrenados para intervenir en siniestros con naves subacuáticas.

En cambio, el buque oceanográfico ruso 'Yantar', que iba a llegar este fin de semana proveniente de África, demorará el arribo hasta comienzos de diciembre, informó ayer Balbi. El 'Yantar' tiene batiscafos tripulados y autónomos capaces de rastrear información hasta a 6.000 metros de profundidad.

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