Dublín pide a Londres «menos fronteras»

El primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar (en el centro), habló ayer en la Universidad de Queens. :: afp
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El primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar (en el centro), habló ayer en la Universidad de Queens. :: afp

El jefe de Gobierno de Irlanda, de visita en Belfast, advierte a Reino Unido que la república tiene derecho de veto en la negociación con la UE

LOURDES GÓMEZ LONDRES.

El jefe del Gobierno de Dublín, Leo Varadkar, abogó por «más puentes y menos fronteras» en Irlanda en su primera visita oficial a Belfast, que concluye hoy. Con menos de dos meses en el cargo, el 'taoiseach' reclamó «soluciones singulares» para mitigar el impacto de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. La ruptura de Londres con el club de Bruselas creará una fractura en la isla casi un siglo después de su partición territorial y política. «Ahora que el 'brexit' amenaza con abrir una brecha entre el norte y el sur necesitamos construir más puentes y menos fronteras», instó ayer en un discurso en la Universidad Queens.

Varadkar enfureció al liderazgo Unionista Democrático (DUP) con la filtración días atrás de que la frontera post 'brexit' de la UE debería extenderse al mar de Irlanda. Ayer volvió a emplazar a los 'brexiteros' a dar con la fórmula adecuada que evite el retorno de los puestos fronterizos que desaparecieron de la isla con el avance de la paz. «Hay gente que quiere una frontera, una frontera comercial entre Reino Unido y la UE y por tanto una frontera entre Irlanda y Gran Bretaña y una frontera en esta isla. Son los que defienden el llamado 'brexit' duro», expuso.

Y añadió: «Creo que es su responsabilidad avanzar propuestas sobre tal frontera y convencer a los ciudadanos, estudiantes, académicos, granjeros y empresarios de que las nuevas barreras comerciales y de negocios son en su propio interés».

LA CLAVE Leo Varadkar reclama «soluciones singulares» para mitigar el impacto de la ruptura británica

El líder de la formación democristiana Fine Gael adelantó además unas «soluciones prácticas» por si su homóloga británica, Theresa May, persiste en renunciar al mercado único y la unión aduanera comunitarias. Varadkar propuso «un hondo acuerdo de libre comercio» con la UE y el retorno de Reino Unido a la «Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) de la que era miembro antes de la adhesión». Pero advirtió que «estas soluciones no se ofrecerán, habrán de solicitarse».

«El tiempo se agota y temo que no se permitirá una prórroga», dijo. Fue un desafío en dirección doble. Por un lado a los partidos más votados en Irlanda del Norte -el DUP y Sinn Fein- que rompieron su obligada alianza de gobierno en enero y no hay perspectivas de una pronta reanudación del acuerdo. «¿Quién hablará por Irlanda del Norte y sus 1,8 millones de habitantes?», cuestionó en referencia a las negociaciones del 'brexit'.

Por otro aludió al veto que la República, al igual que otros estados miembros, tienen sobre los ritmos del mismo proceso. Y recordó que la negociación sobre la futura relación con la UE no se abordará hasta que se avance en la polémica sobre la factura del divorcio, los derechos de la ciudadanía y las cuestiones sobre Irlanda. «En octubre me sentaré a la mesa del Consejo Europeo con otros 26 primeros ministros y decidiremos juntos si se ha producido progreso suficiente en estos tres puntos clave para proceder a la siguiente fase de negociaciones», señaló en Queens.

Varadkar pudo votar por primera vez en el referéndum del acuerdo de paz de 1998, según desveló en Belfast al tiempo que habló con orgullo de los avances sociales de los últimos años en su país. Entresacó la diversidad de la población -el 17% nació fuera de Irlanda, incluido su padre indio- y la legalización por voto popular del matrimonio entre parejas del mismo sexo. Este derecho aún no se reconoce en Irlanda del Norte y el primer 'taoiseach' homosexual podrá pronunciarse al respecto en su prevista asistencia a un evento de la fiesta del orgullo gay hoy por la mañana en Belfast.

«Tenemos una nueva estima como isla en el centro del mundo y país en el corazón de la morada común europea que ayudamos a construir», señaló. El primer ministro reafirmó que su Gobierno «continuará dentro de la UE preservando la paz en esta isla, protegiendo y reforzando nuestra economía pese al 'brexit'».

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