Dimite un observador del conflicto rohinya con duras críticas a Suu Kyi

R. C. YANGÓN.

El diplomático estadounidense Bill Richardson ha dimitido como miembro del grupo de consejeros creado por el Gobierno de Birmania para abordar la crisis de refugiados rohinyá y lo ha hecho con duras críticas a la líder de facto del país, la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi. Ella respondió a esas críticas en un comunicado en el que acusa a Richardson de actuar guiado por sus propios intereses.

El grupo fue creado para aplicar las recomendaciones de la comisión liderada por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan sobre la violencia en el Estado de Rakáin, donde un grupo armado se enfrenta al Ejército en defensa de la comunidad rohinyá. Esta, una minoría musulmana en un país de mayoría budista, es víctima de un auténtico genocidio, según diagnosticó la ONU, y ha provocado el éxodo de 700.000 refugiados hacia Myanmar.

Richardson, exembajador de EE UU en la ONU y viejo amigo de Suu Kyi desde que esta fue presa política de la última junta militar, se mostró «extremadamente decepcionado» con la actitud de la Nobel de la Paz. «Parece que el panel va a convertirse en un equipo de animadoras del Gobierno en lugar de proponer las políticas genuinas de cambio desesperadamente necesarias para garantizar la paz, estabilidad y desarrollo en Rakáin», dijo.

El diplomático denunció cómo las reuniones se centraron en despreciar el papel de la prensa, Naciones Unidas y grupos de defensa de los derechos humanos. Richardson denunció además la nula sinceridad del panel ante la falta de reconocimiento de la ciudadanía de los rohinyá y la «respuesta furiosa» de Suu Kyi al plantearle el caso de los dos reporteros de Reuters detenidos mientras investigaban los abusos del Ejército en Rakáin.

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