El 'desenladrillador' Matarella reclama más tiempo

El presidente no logra formar un Gobierno para Italia tras la primera ronda de contactos por los vetos cruzados de los partidos

DARÍO MENOR CORRESPONSAL ROMA.

El Movimiento 5 Estrellas (M5E) se niega a pactar con Forza Italia (FI), pero trata en cambio de seducir a su aliado en la coalición conservadora, la Liga, mientras también busca un entendimiento con el Partido Democrático (PD). FI, despechada, cierra la puerta a M5E. La Liga no abandona, de momento, a FI e invita al M5E a dar vida a un Ejecutivo a tres bandas. Y el PD no se junta con nadie e insiste en quedarse en la oposición. El galimatías de vetos cruzados en el que se encuentra atascada Italia va a continuar durante al menos unos días más después de que el presidente de la República, Sergio Mattarella, concluyera ayer sin éxito la primera ronda de consultas con los partidos de cara a la formación de un nuevo Gobierno.

No es fácil la tarea que tiene por delante el jefe del Estado. Le toca hacer de 'desenladrillador' del 'enladrillado' cielo político italiano. Las elecciones legislativas del 4 de marzo dejaron un Parlamento fracturado y sin que ningún partido o coalición obtuviera la mayoría en ninguna de las Cámaras. El escenario no se ha movido en el mes transcurrido desde la cita con las urnas y hoy nadie cuenta «con los votos necesarios para formar un Gobierno y sostenerlo», como reconoció ayer Mattarella después de concluir sus dos días de reuniones. «Es indispensable por tanto que se forme una coalición entre las partes para que pueda haber una mayoría en el Parlamento. En las consultas esta condición no ha emergido». Ante este difícil escenario, el presidente dejará pasar unos días para que las formaciones políticas sigan negociando y la semana que viene recibirá de nuevo a las delegaciones de los partidos en el Palacio del Quirinal.

El primer veto que Mattarella tratará probablemente de levantar es el que el candidato del M5E, Luigi Di Maio, pone a Silvio Berlusconi. En las filas de FI se mostraban dispuestos a negociar con los 'anticasta', pero ayer el magnate se hartó de las críticas de Di Maio y dijo que no apoyará a «populistas, 'pauperistas' y justicialistas». El cabeza de lista del M5E, por su parte, se dedicó a ignorar una vez más la alianza entre FI y la Liga al ofrecer un «contrato de gobierno» con este último partido o con el PD, manteniendo, eso sí, el cargo de primer ministro para él.

Despejar los miedos

Aprovechó Di Maio la enorme atención mediática para seguir despejando los miedos que su formación provoca a nivel internacional. «Con nosotros en el Gobierno, Italia seguirá siendo aliada de Occidente y de la OTAN, seguirá en la UE y en el euro», garantizó.

El otro veto que Mattarella intentará romper es el que el PD pone al M5E. Aunque buena parte de los electores de Di Maio provienen de la formación de centro izquierda, sus cuadros dirigentes temen terminar de enterrar al partido si se alían con los 'anticasta'. Otra alternativa para el jefe del Estado es convencer a la Liga para que rompa su alianza con FI y pueda pactar así con el M5E. En caso de que se mantengan estas 'líneas rojas', el 'enladrillado' cielo político italiano podría verse abocado a unas nuevas elecciones después del verano.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos