La derecha se perfila ganadora en Austria

Cartel de campaña con el rostro de Sebastian Kurz, el candidato popular, en una acera en Viena. :: VALDRIN XHEMAJ/ efe
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Cartel de campaña con el rostro de Sebastian Kurz, el candidato popular, en una acera en Viena. :: VALDRIN XHEMAJ/ efe

El Partido Popular del joven Sebastian Kurz encabeza los sondeos y puede buscar una alianza con los ultras

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Austria se prepara para una nueva coalición de conservadores y populistas y un fuerte bandazo político hacia la derecha. Al igual que hace 17 años bajo el canciller federal conservador Wolgang Schüssel, el Partido Popular Austríaco (OEVP) podría buscar una alianza con los populistas del Partido Liberal Austríaco (FPOE) y enviar a la oposición al Partido Socialdemócrata (SPOE) y el actual jefe del Gobierno en Viena, Christian Kern.

En el año 2000 la Unión Europea estuvo a punto de dictar sanciones contra Austria y castigó con su expulsion de reuniones a sus gobernantes cuando se produjo por primera vez esa constelación política, cuando el carismático y polémico Jörg Heider dirigía el FPOE, pero hoy hay populistas de derechas en tantos parlamentos y gobiernos de la UE que a nadie sorprende su fuerza en Austria. El propio presidente del grupo conservador en el Parlamento Europeo, el socialcristiano bávaro Manfred Weber, dió su bendición a una coalición de conservadores y populistas «si el FPOE se declara sin tapujos a favor de Europa».

Efímero
En apenas año y medio asumió las funciones de jefe del Gobierno con la esperanza de renovar elPartido Socialdemócrata, pero el acelerado desgaste del poder ha roto parte de su aura.
Fortaleza
Técnico dental de formación, lidera desde hace 12 años el ultraderechista Partido Liberal de Austria, que pretende llevar a la próxima coalición de Gobierno tras las elecciones.

Las últimas encuestas auguran un cómodo triunfo del OEVP con un 33% de votos, seguido de los populistas del FPOE con un 27% y un 23% para el SPOE. Los liberales de NEOS conseguirían un 6% y los ecologistas, divididos por una escisión poco antes del verano, obtendrían un 5% para cada una de las dos formaciones, Los Verdes y la Lista Pilz.

LOS OTROS CANDIDATOS Christian Kern Socialdemócrata Heinz-Christian Strache Ultra LA CLAVE Los socialdemócratas tienen escasas posibilidades de retener el Gobierno

Sin embargo, la ultraderecha ha perdido intención de voto en Austria por la ofensiva conservadora. Antes del verano era el FPOE y su presidente, Heinz-Christian Strache, quien lideraba las encuestas, pero desde el nombramiento del titular de Exteriores, Sebastian Kurz, como nuevo presidente de los conservadores, la situación ha dado un vuelco.

Kurz ha logrado que su formación escale del tercer al primer lugar en las encuestas en tan solo tres meses con un discurso de tono amable que reclama una dura política migratoria frente a la burda retórica antiislamista de los ultranacionalistas del FPOE. «Tomaré las medidas necesarias para reducir la inmigración ilegal a cero. Quien transite de manera ilegal debe ser detenido en la frontera, recibir atención y ser enviado de vuelta. No puede ser que los traficantes decidan quién entra aquí en lugar de hacerlo nuestro Estado o la Unión Europea», ha dicho Kurz una y otra vez durante la campaña electoral.

Una estrategia que la ha valido ganar a su partido casi diez puntos en intención de voto frente a los comicios de 2013, si bien suben también tres puntos los populistas austríacos, hermanados en Europa con la xenófoba Alternativa para Alemania o el Frente Nacional galo de Marie Le Pen.

Quien lleva las de perder en estos comicios es el gobernante SPOE y el todavía canciller federal, Christian Kern. Un escándalo en torno a uno de los asesores electorales de los socialdemócratas, que montó una sucia y clandestina campaña en las redes sociales para desprestigiar a Kurz, se ha vuelto en contra del más antiguo partido de la república alpina. Kern aseguró al principio no saber nada de la oscura maniobra, pero tuvo que acabar reconociendo que su partido había financiado la operación.

Alarmado por los posibles resultados, el canciller federal austríaco advirtió este sábado del peligro de una conjunción de las fuerzas de derechas. «Nos encontramos ante una encrucijada», dijo Kern, jefe hasta ahora de la enésima gran coalición gubernamental de conservadores y socialdemócratas, temeroso de que la ultraderecha retorne al poder.

Se calcula, sin embargo, que un 30% de los 6,5 millones de austríacos con derecho a voto no había decidido este sábado aun a quién conceder su papeleta. Con la intención al parecer de no abrumar al ejército de indecisos con largos discursos o argumentaciones, los candidatos de los tres grandes partidos parecen haberse puesto de acuerdo a la hora de ser minimalistas para escoger sus eslóganes en los carteles electorales. El populista Strache acompaña su foto con la simple palabra 'experiencia'; el socialdemócrata Kern se considera incluso un 'precursor, y el ganador potencial de los comicios se limita a pedir 'Esta vez Kurz'.

No en vano el joven político ha logrado someter a los poderosos barones regionales, las asociaciones de agricultores y líderes empresariales y económicos de su partido, que han aceptado incluso un cambio de nombre para la campaña electoral.

La formación se llama ahora Lista Sebastian Kurz-El nuevo Partido Popular. Kurz ya no habla de partido, sino de movimiento y se ha rodeado de jóvenes talentos.

Los medios austríacos aseguran que su carrera y la toma del poder entre los conservadores, la ruptura de la gran coalición con los socialdemócratas y el adelanto de elecciones fueron minuciosamente planeados por el joven, al que atribuyen una ambición desmesurada.

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