Cuatro muertos en Nicaragua en un nuevo ataque de fuerzas del Gobierno

Los estudiantes, junto a una barricada en una de las protestas de Managua. :: afp/
Los estudiantes, junto a una barricada en una de las protestas de Managua. :: afp

Entre los fallecidos hay universitarios atrincherados en la universidad de Managua desde abril y un bebé de 18 meses

R. C. MANAGUA.

Al menos cuatro personas murieron en las últimas horas, entre ellas un bebé de un año y medio, en ataques simultáneos de las «fuerzas combinadas» del Gobierno de Nicaragua en las zonas este y suroeste de Managua, informó ayer el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh). «Tenemos reporte de al menos cuatro fallecidos: dos en los barrios de arriba (este), y dos en la zona de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), aquí pueden ser tres, pero no hemos confirmado el último», dijo a Acan-Efe la portavoz del Cenidh Georgina Ruiz.

El niño y un hombre adulto fallecieron en operativos diferentes, durante tiroteos ejecutados desde anoche en los barrios del este de Managua, por las llamadas «fuerzas combinadas», compuestas por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos oficialistas, dijo Ruiz. Los dos fallecidos en la UNAN, al suroeste de Managua, eran estudiantes que formaban parte de los universitarios que se mantienen atrincherados en el campus desde abril pasado.

El ataque al este de Managua siguió el mismo guión que los anteriores, ya que ocurrió después de un apagón, antes de la medianoche, con tiroteos que aumentaron gradualmente, hasta ser más intenso justo al amanecer, indicó Ruiz. Detalló que en la zona de la UNAN, el Gobierno utilizó drones para ubicar la posición de los estudiantes antes de atacarlos desde un cerro cercano a la luz del alba.

Al menos 15 personas resultaron heridas durante los ataques de ayer en Managua, hasta el momento en que una representación de obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) se dirigió hacia la UNAN para evitar más muertes, de acuerdo con el reporte del Cenidh.

El ataque coincidió con la convocatoria para mañana de un nuevo encuentro para el diálogo nacional impulsado por la Conferencia Episcopal entre el Gobierno y la alianza que aglutina a empresarios, sociedad civil, estudiantes y campesinos. Además, este encuentro reactivará las tres mesas establecidas con anticipación: la Comisión de Verificación y Seguridad, la Comisión Electoral, y la Comisión Judicial.

El Episcopado pidió ayer a Ortega que le «comunique oficial y formalmente su aceptación de la propuesta (...) que le presentamos el jueves 7 de junio sobre las elecciones generales anticipadas para marzo de 2019», lo que consideró «imprescindible para agilizar nuestra labor en favor de los nicaragüenses, sin excepción alguna».

El diálogo nacional entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia fue suspendido el lunes pasado debido a incumplimientos por parte del Gobierno de acuerdos que le comprometían a invitar al país a organismos internacionales de derechos humanos. Tras fallar al compromiso de cesar la represión, el Gobierno de Ortega no cumplió el lunes pasado con el acuerdo de invitar al país a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a la Unión Europea, por lo que la CEN se vio obligada a suspender el diálogo.

El Gobierno de Nicaragua finalmente cedió ante la presión nacional e internacional y confirmó el miércoles pasado que hizo las invitaciones a los organismos internacionales, lo que ha dado como resultado que el Episcopado llame a las partes a la mesa el próximo lunes.

El clero había anunciado que tomaría la decisión de reanudar el diálogo nacional luego de la presentación del informe de la CIDH sobre la crisis de Nicaragua ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el pasado viernes en Washington.

A excepción de Venezuela, los países de la OEA respaldaron el informe de la CIDH, que señaló al Gobierno de Ortega por la muerte de al menos 212 personas, 1.337 heridos y 507 personas privados de la libertad. Ayer los obispos agradecieron a la CIDH, a la OEA y a los países que apoyaron el informe por «acompañar a los nicaragüenses en su lucha la justicia, la paz, la libertad y la democratización de nuestra patria».

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