La UE critica a la UE por la inmigración

Un guardia costero sube a una embarcación que trasladaba a 150 inmigrantes desde Libia. :: afp/
Un guardia costero sube a una embarcación que trasladaba a 150 inmigrantes desde Libia. :: afp

El comisario Dimitris Avramopoulus arremete contra Donald Tusk por criticar las «ineficaces» cuotas obligatorias para acoger refugiados

ADOLFO LORENTE

bruselas. El 'zasca' pudo escucharse a 434 kilómetros de distancia. Desde Estrasburgo, el comisario de Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía, Dimitris Avramopoulos, arremetió con dureza contra el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, asegurando que su propuesta migratoria para acabar con las cuotas obligatorias de refugiados «es inaceptable y antieuropea porque ignora lo hecho todos juntos en los últimos tres años y socava uno de los principales pilares de la UE como es la solidaridad». Mientras, en Bruselas, Tusk encajaba un golpe que seguro no espera, o al menos no tan directo y de tal vehemencia. Europa contra Europa. 'Habemus' otro lío.

Es semana de cumbre comunitaria. Mañana y pasado, los jefes de Estado y de Gobierno de los 28 celebrarán su última reunión de 2017 con un menú ya de sobra conocido y en algunos casos, indigesto. Las buenas noticias llegan en lo referido a la cooperación en defensa (Pesco), pero en lo relativo a la inmigración, la división originada a raíz de las cuotas obligatorias para acoger refugiados sigue siendo la nota predominante. Mañana por la noche, durante la cena informal, los líderes volverán a analizar el asunto «desde un punto de vista global». Hablar y hablar es la receta cuando no se sabe qué hacer.

Que el tema es polémico y sensible lo evidencia la polémica desatada ayer entre el Consejo y la Comisión. Un documento privado enviado por Tusk a las capitales admite que las cuotas impulsadas en su día por la Comisión Juncker se han demostrado «ineficaces» y que las soluciones deben llegar desde la buena voluntad de cada país, que disfrutarían de incentivos económicos. El problema fue y sigue siendo el Este, países como Polonia, Hungría y República Checa que se han negado a coger asilados y que acaban de ser llevados ante el Tribunal de Justicia de la Comisión por no acatar resoluciones aprobadas por la mayoría cualificada del Consejo. Las multas están al caer.

LA CLAVELos líderes abordarán este asunto durante la cena de mañana, aunque sólo habrá un debate político

Aunque el foco se ha puesto en el bloque del Visegrado, lo cierto es que muy pocos Estados han estado a la altura ya que de las 160.000 recolocaciones aprobadas en su día para ayudar a Grecia e Italia sólo han sido cubiertas 30.000. Pese a todo, Avramopoulos defendió ayer todo lo hecho porque «tenemos la obligación moral y legal de apoyar a los demandantes de asilo y respetar los valores esenciales de la Unión Europa».

La migración, hoy por hoy, parece ser el único gran tema que provoca una fuerte división entre los Estados miembros. Por contra, en lo referido al 'brexit', la unidad es tal que sigue sorprendiendo a más de uno. Así lo confirmarán los líderes el viernes en una sesión a 27 que protagonizarán por la mañana y que servirá para ratificar el acuerdo alcanzando la semana pasada entre el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, y la primera ministra británica, Theresa May, para que puedan comenzar cuanto antes las negociaciones sobre el futuro acuerdo comercial después de haber pactado un divorcio amistoso. «Va a ser una furiosa carrera contrarreloj, en la que la unidad será clave», les ha advertido Tusk en su carta de invitación a la cumbre.

Ayer, precisamente, se reunieron los ministros de Asuntos Generales de los 27 para cerrar los últimos flecos de cara a la reunión del viernes. Hay quien quiere sembrar dudas desde Londres sobre lo pactado, pero el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, advirtió de que «no aceptaremos ningún tipo de marcha atrás» sobre los compromisos adquiridos.

De hecho, manifestó la idoneidad de que el texto de 16 páginas y 96 puntos acordado en la madrugada del pasado viernes se traslade a «un lenguaje legalmente vinculante y preciso» en el acuerdo de salida del club, cuyo borrador se presentará a comienzos de 2018. Como dijo Tusk, si algo no sobra es tiempo ya que el 'brexit' será una realidad, sí o sí, el 29 de marzo de 2019.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos