«Creo que pronto aclararemos el futuro estatus de los europeos en Reino Unido»

Simon Manley lee el periódico económico 'Financial Times' durante su visita a Bilbao. :: Manu Cecilio
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Simon Manley lee el periódico económico 'Financial Times' durante su visita a Bilbao. :: Manu Cecilio

El diplomático confía en un 'brexit' beneficioso para ambas partes y recalca la necesidad de despejar la actual incertidumbre entre ciudadanos y empresas Simon Manley Embajador británico en España

ERLANTZ GUDE

El embajador británico, Simon Manley, que recaló esta semana en Bilbao para respaldar un acto con jóvenes diseñadores de su país, acumula una dilatada experiencia política. Antes de ser destinado en 2013 a España estuvo al frente de la política antiterrorista de su país y fue director de Defensa y Amenazas Estratégicas. En 2011 le asignaron la dirección de las políticas del Foreign Office (Ministerio de Exteriores) relativas a Europa.

-¿El debilitado liderazgo de la primera ministra May complica la negociación de un 'brexit' exitoso para Reino Unido?

-Nuestros ministros trabajan juntos. No queda mucho tiempo ni para nosotros ni para nuestros socios europeos. En muchos ámbitos no podemos acordar la salida sin saber cómo será la futura relación o, al menos, las reglas de la transición posterior a la salida en 2019.

LAS CLAVES «Cataluña es importante para la inversión británica, pero la incertidumbre no beneficia»

-Las cinco principales organizaciones empresariales británicas instan a que se pacte ya la transición.

-Entiendo no solo su interés, sino el de todas las empresas europeas. Hay que facilitar el comercio en un mundo globalizado, con cadenas de suministro internacionales.

-La City es un ecosistema que no colapsará, esgrime. Pero ¿puede quedar dañado?

-La City es un centro financiero global. Un ecosistema consolidado por el derecho comercial británico, la infraestructura de transporte y la calidad de la educación en Londres.

-En cuanto al futuro estatus de los europeos en Reino Unido, y viceversa, ¿las partes están abocadas a entenderse?.

-Creo que estamos muy cerca de un acuerdo. Hay aspectos técnicos difíciles, pero existe voluntad por ambas partes. Es prioritario resolver la incertidumbre que el asunto genera.

-«Nada de soberanía, hablemos de cosas prácticas», ha dicho sobre Gibraltar.

-Hay que asegurar los derechos de los trabajadores que viven en España. Gibraltar tiene una economía que crece mucho y puede impulsar la economía comarcal.

-Su periodo al frente de las relaciones británicas con Europa coincidió con la mayor tensión entre España y Gibraltar desde el cierre de la verja en 1969.

-Defendía los intereses de mi Gobierno, trabajando con Gibraltar y el Ejecutivo español en busca del beneficio común.

-Hace meses recomendaba Cataluña como espacio de inversión.

-Cataluña ha sido una región muy importante para la inversión británica y viceversa. Pero la incertidumbre no beneficia.

-En el Parlamento británico se creó un grupo de discusión sobre Cataluña que incomodó a la Embajada española.

-Lo importante es la postura del Gobierno británico, a favor de la Constitución. España es un gran aliado y queremos que siga unido.

-Desde su experiencia antiterrorista, ¿qué escenario se abre tras el fin del califato del Estado Islámico?

-La amenaza persiste. Debemos trabajar desde la prevención, explicar la realidad del islam como religión de paz.

-¿Los cientos de británicos, entre otros europeos, enrolados en el Estado Islámico reflejan fallas en el modelo de integración?

-En cierto modo. Pero tenemos que estar orgullosos de nuestras sociedades liberales, multiculturales. Los yihadistas quieren acabar con ellas. Debemos trabajar con nuestros jóvenes, sobre todo los musulmanes, que sientan que tienen las mismas oportunidades que los demás.

-La lucha contra el terrorismo, ha advertido, puede poner en riesgo valores fundamentales.

-Tenemos que defender nuestras libertades, el Estado de Derecho, pero garantizando la seguridad con decisiones difíciles. Cuando era jefe de la lucha antiterrorista, debía moverme en esa delicada línea prácticamente en cada decisión.

-Cuando en 2009 dos jueces recriminaron al Foreign Office la connivencia de Reino Unido en las torturas a Binyam Mohamed por parte de la CIA, les espetó que debía prevalecer la seguridad nacional.

-Alerté de que la difusión de información de la CIA podía comprometer la relación con el MI5 o el MI6. Los intercambios de inteligencia, claves frente al yihadismo, dependen de la seguridad de la información. En base a su testimonio, el caso de Mohamed fue horrible. No obstante, el señor Mohamed y el Gobierno británico zanjaron el asunto con un acuerdo extrajudicial.

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