Córcega inicia una nueva era con la elección de un único órgano de gobierno para toda la isla

Grupos de personas agitan banderas durante un mitin el pasado miércoles de Pé a Córsica en la ciudad de Corte . :: O. Sánchez / efe/
Grupos de personas agitan banderas durante un mitin el pasado miércoles de Pé a Córsica en la ciudad de Corte . :: O. Sánchez / efe

Es favorita la coalición nacionalista en el poder, que lleva en su programa la obtención de un estatuto en tres años

FERNANDO ITURRIBARRÍA PARÍS.

Córcega conjuga hoy su futuro en las urnas. La isla mediterránea, perteneciente a Francia desde 1768, va a elegir a los gobernantes de su primera institución territorial única. Fruto de la ley descentralizadora aprobada por el anterior Ejecutivo en París del socialista François Hollande, la novedosa entidad es el resultado de la fusión de la actual corporación insular y de las dos diputaciones provinciales en las que hasta ahora estaba dividida la isla. Entrará en vigor el próximo 1 de enero y contará con 5.000 funcionarios en un territorio de 324.000 habitantes, un presupuesto de 1.200 millones de euros y competencias en ordenación territorial, carreteras, desarrollo económico y acción social.

Los 140.000 electores están convocados a elegir en dos vueltas, la definitiva el próximo domingo, sus 63 representantes, doce más que en el anterior dispositivo, incluidos los once consejeros que formarán el Gobierno insular. Entre las siete listas en liza, la coalición nacionalista actualmente en el poder se perfila como favorita en unos comicios en los que las fuerzas jacobinas temen el efecto contagio de la tentación secesionista representada por el modelo de Cataluña.

Desde diciembre de 2015 Córcega está gobernada por primera vez por los nacionalistas. Los autonomistas de Femu a Corsica (Hagamos Córcega) consiguieron entonces en la primera vuelta el 17,62% de los votos mientras que los independentistas de Corsica Libera (Córcega Libre) lograron el 7,73% de las papeletas. Ambas fuerzas se aliaron para la segunda ronda en la coalición Pé a Corsica (Por Córcega) y acapararon cerca del 36% de los sufragios. La reeditada alianza conquistó en las elecciones legislativas de junio tres de los cuatro escaños corsos en la cámara de los diputados de París.

«La única vía posible»

La plataforma concurre ahora encabezada por el moderado Gilles Simeoni, líder del Ejecutivo insular, y lleva en quinta posición al radical Jean-Louis Talamoni, presidente de la Asamblea de la isla. Los aliados han firmado un pacto estratégico que presenta la «lucha democrática» como la única vía posible a la autonomía y proscribe el regreso a la «acción clandestina» del Frente de Liberación Nacional de Córcega (FLNC) que abandonó en julio de 2014 la lucha armada y posibilitó así su histórico acuerdo.

El programa común prevé la obtención en tres años de un estatuto de autonomía con poderes legislativo, administrativo y reglamentario que serían desarrollados durante los siete años siguientes. «No hay agenda oculta», asegura Simeoni, quien insiste en que «Córcega no es Cataluña, ni en el plano demográfico, ni en el económico, ni en el político».

Bautizado 'el Puigdemont corso' por 'Le Monde', Talamoni juzga inútil hablar de independencia antes de que la isla recupere su desarrollo económico al cabo de los diez años de esperada gobernanza nacionalista. Sin bandera francesa en su despacho oficial, este dirigente que trata a Francia de 'país amigo' vivió en directo el 1 de octubre la consulta catalana. «Los catalanes son muy pacíficos. Permanecían con las manos arriba ante la represión policial. Estoy seguro que aquí no habríamos hecho eso», comenta este abogado, que nunca ha condenado la lucha armada.

Las principales reivindicaciones del binomio son la oficialidad de la lengua corsa, la preferencia insular para el empleo y la condición de residente durante por lo menos cinco años para acceder a la propiedad. También pretenden el reconocimiento constitucional del pueblo corso, la amnistía y la «repatriación de los presos políticos» que son una decena, incluidos tres condenados a cadena perpetua. Uno de ellos es Yvan Colonna, asesino convicto del prefecto Claude Erignac en 1998, al que defendió Simeoni, también abogado.

Los independentistas de U Rinnovu concurren por separado con una lista propia, denominada Core in Fronte ('el corazón por delante'), decididos a velar por la existencia de «un viejo país anexionado por Francia». «Al contrario de otros nacionalistas, pensamos que la hoja de ruta no es un estatuto de autonomía, sino la lógica de una soberanía plena y entera», proclama su líder, Paul-Félix Benedetti, que apuesta por capitalizar el desencanto por la vía institucional que empieza a asomar en sectores de la juventud.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos