Colaboradores del mandatario en prisión acuerdan su delación a cambio de reducir sus penas

M. VALENTE BUENOS AIRES.

Preocupado por la posibilidad de que sus secretos se deprecien si el presidente cae, el extitular de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, apura un acuerdo con la Fiscalía brasileña que apunta a Temer y a sus colaboradores más cercanos. Eduardo Cunha fue el hombre que articuló del proceso de destitución de Dilma Rousseff y que permitió el ascenso de Michel Temer al poder. Hoy, encerrado en su celda en una prisión, amenaza con derribar a otro presidente a fuerza de revelar todo lo que sabe sobre sus prácticas irregulares.

Condenado a quince años por corrupción y blanqueo de dinero, Cunha recibía hasta hace poco una mensualidad del empresario Joesley Batista para mantenerse en silencio. Pero Batista grabó a Temer cuando ambos hablaban de esa paga mensual y el acuerdo espurio voló por los aires. Ahora Cunha y su asistente Lucio Funaro, también preso, preparan una 'megadelación'. El acuerdo para brindar información a la Fiscalía permitirá a ambos condenados acortar sus penas.

Según anticipó el diario 'Folha de Sao Paulo', las propuestas de Cunha al fiscal ya tienen un centenar de anexos. Cada anexo es un delito sobre el cual el detenido aporta información y documentos que la acrediten. Los focos principales son el presidente, su jefe de la Casa Civil, Eliseu Padhilla; el secretario de Presidencia, Moreira Franco; y el líder del PMDB en el Senado, Romero Jucá.

Destitución de Rousseff

Todo el grupo, además del propio Cunha, estuvo detrás de la destitución de Rousseff, apartada del cargo presidencial por irregularidades administrativas que no constituían delitos. Siempre según versiones periodísticas, Cunha era muy meticuloso, guardó pruebas de todas sus maniobras para la recaudación de dinero ilegal y está muy insatisfecho con el tratamiento que le está dando Michel Temer desde que cumple condena. Ya ni siquiera recibe la mensualidad que le mandaba Batista, dueño de la empresa productora de carnes JBS.

Una vez analizada por el Procurador General de la República -el fiscal Rodrigo Janot- la delación de Cunha deberá ser homologada por un miembro del Supremo Tribunal Federal. Entonces estará lista la segunda denuncia de Janot contra Temer.

Hasta ahora, el presidente de Brasil ha sido denunciado por el delito de corrupción pasiva, pero Janot anticipó que prepara otra por obstrucción de justicia y una tercera por integrar una organización criminal. Cada actuación judicial contra el presidente deberá ser presentada al Supremo, que, a su vez, tiene que requerir los votos de una mayoría especial de dos tercios de los miembros del Congreso para declarar reo al mandatario y apartarlo del cargo.

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