Cita con Beethoven en la catedral de la música

El matrimonio Merkel agasajó a sus invitados con la 'Novena Sinfonía' en la Filarmónica del Elba, un concierto al que faltaron Erdogan y Rajoy

R. C. BERLÍN.

Protegidos por un amplio despliegue policial, la inmensa mayoría de los jefes de Estado y de gobierno de los grandes países industrializados y emergentes del planeta asistieron por la noche con sus delegaciones a un concierto en la Filarmónica del Elba para escuchar la Novena Sinfonía de Beethoven con su 'Oda a la alegría' final, bajo la dirección de Kent Nagano. Fue el remate diseñado por Angela Merkel y su esposo, Joachim Sauer, para agasajar a sus anfitriones en esta primera jornada y que debía compensarles de un día en el que salir de los hoteles y desplazarse por Hamburgo se convirtió en una odisea por las extremas medidas de seguridad y los manifestantes contra la cumbre del G-20.

La llegada de dirigentes y miembros de delegaciones a la Elbphilharmonie, la recién inaugurada filarmónica de la ciudad, terminó de colapsar la ciudad.

La organización no había descuidado tampoco la jornada de las parejas de los presentes en el encuentro. El marido de Angela Merkel, el catedrático de Física Joachim Sauer, debía guiar a una veintena de consortes -en su mayoría mujeres, con excepciones como el esposo de la primera ministra británica, Philip May- en una visita a un centro puntero de investigaciones sobre el clima en la misma ciudad.

Al concierto faltaron dos de los mandatarios presentes en la cumbre del G-20: el turco Recep Tayyip Erdogan y el presidente del Gobierno español. Mariano Rajoy se ausentó de la parte «social» del encuentro y de la cena posterior porque decidió retirarse al hotel para «seguir despachando con Madrid» en una jornada en la que se había celebrado Consejo de Ministros, según informó Europa Press. «Esa parte es prescindible, no es necesario estar», manifestaron fuentes de La Moncloa.

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