El chavismo asegura haber neutralizado un conato de levantamiento militar contra Maduro

El Gobierno afirma que un «grupo de terroristas mercenarios» intentó tomar un cuartel en la tercera ciudad de Venezuela

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

Justo cuando se cumplía una semana de la elección de la problemática nueva Asamblea Constituyente, Venezuela vivió ayer un conato de levantamiento militar que fue neutralizado en cuestión de horas, según aseguró el régimen de Nicolás Maduro. La rebelión de una veintena de uniformados que rechazaban «la tiranía asesina» del presidente y exigían a la Asamblea Nacional «dejar los pactos y acuerdos ocultos» se saldó con al menos un muerto y siete detenidos. Fue, aparentemente, breve Tanto que algunos analistas suspicaces no descartan que se trate de un montaje difundido por las redes sociales por el propio régimen.

El pronunciamiento de estos oficiales que dijeron pertenecer a varios cuerpos en activo quiso distanciarse en todo momento de un posible golpe de Estado. «Esta es una acción cívica y militar para restablecer el orden constitucional», dijo el portavoz, que se identificó como general Juan Caguaripano. Precisó que el objetivo de la 'Operación David', como la calificó, era salvar al país «de la destrucción total, para detener los asesinatos de nuestros jóvenes y familiares». Igualmente aseguró que «ya pasó el tiempo de pactos y acuerdos ocultos entre tiranos y traidores. Necesitamos políticos honestos», al tiempo que pidió a los civiles que se les sumaran para la conformación inmediata de un Gobierno de transición y elecciones.

Inicialmente se aumentaron los controles del Ejército en Caracas y se dispararon los rumores de que fueron tomadas la Infantería de Marina en Catia La Mar y la 12 Brigada del Estado Mongas, pero Diosdado Cabello, número dos del chavismo, lo desmintió de inmediato. Señaló que existe absoluta normalidad en el resto de las unidades militares en el país. «Quienes sueñan con lo contrario se estrellarán con la moral de la Fuerza Armada Nacional», dijo.

LAS CLAVES «Esta es una acción cívica y militar para restablecer el orden constitucional», sostuvieron los sublevados La oposición sospecha de un posible montaje y solicita que se cuente toda la verdad

El extitular del Parlamento, ahora miembros de la Constituyente y además vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), fue el primero en salir al paso para restar importancia al plante de uniformados y, sobre todo, para cortar por lo sano un posible efecto dominó. Fue él quien informó de que fueron detenidos siete integrantes del «grupo de terroristas mercenarios» que trataron de tomar el Fuerte Paramaracay en Valencia, tercera ciudad del país. El supuesto intento de asonada protagonizada por esa brigada en un principio fue respaldada por civiles, que tuvieron que se desperdigados con bombas lacrimógenas.

El segundo en confirmar la asonada fue el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López. En un comunicado, dio detalles de lo que definió como «un ataque terrorista de tipo paramilitar en contra de la 41 Brigada Blindada del Ejército Bolivariano, ubicada en Valencia, estado Carabobo». El general Padrino precisó que los responsables fueron «un grupo de delincuentes» que vestían de «civiles portando prendas militares y un primer teniente en situación de deserción. Los mismos fueron repelidos en forma inmediata por el personal adscrito a la precitada unidad superior, practicándose varias detenciones, incluyendo la del referido oficial subalterno. Parte del grupo logró sustraer algunas armas y están bajo intensa búsqueda por parte de organismos de seguridad del Estado».

Nicolás Maduro no hizo declaraciones hasta bien entrada la tarde, noche en España. El presidente felicitó a los militares por la «reacción inmediata» que ha tenido frente al «ataque terrorista». «Hace una semana les ganamos con votos y hoy hubo que ganarles con balas al terrorismo», indicó en su programa televisivo 'Los domingos con Maduro'. Señaló que mantuvo conversaciones con el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el mayor general Jesús Suárez Chourio.

Al acusar a civiles y delincuentes, el chavismo intenta, según los observadores, despejar las sombras de descontento en los militares. Maduro llegó a admitir en junio que ello le llevó a decidir a la mayoría de los miembros de la cúpula militar. En poco tiempo, mil uniformados pidieron la baja y algunos altos mandos como el exministro Miguel Torres se han pasado a la oposición.

La oposición duda de la veracidad del alzamiento. Por ello, el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, pidió al Gobierno que cuente toda la verdad. «Que no nos vengan con cuentos chinos», dijo acompañado de Henrique Capriles, Freddy Guevara y la exfiscal Luisa Ortega.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos