Caza al periodista en la Argentina de Macri

Informadores protestan ante el Congreso en Buenos Aires por las amenazas y ataques

M. VALENTE BUENOS AIRES.

En una ofensiva sin precedentes en la historia de la democracia argentina, miles de periodistas están siendo víctimas de diversas amenazas. Despidos, cierre de medios, censura y ahora también ataques de la Policía en manifestaciones de protesta y detenciones arbitrarias. Una representación del gremio de informadores y reporteros gráficos se concentró ayer frente al Congreso en Buenos Aires para denunciar esta situación.

Este mes ha habido al menos 36 periodistas y fotógrafos heridos cuando cubrían las protestas callejeras contra una polémica reforma de las pensiones. Al menos 30 trabajadores recibieron impactos de balas de goma, golpes y gases lacrimógenos. Otros fueron agredidos brutalmente por grupos marginales. Un reportero gráfico del periódico 'Página 12' recibió una ráfaga de balas de goma en el abdomen. «Me estaba recuperando de los gases y un policía que vio que tenía la cámara en la mano me disparó a medio metro de distancia», contó Pablo Pirovano. A una camarógrafa de televisión un disparo le voló un diente. Otros periodistas fueron agredidos dentro del Congreso por personal de custodia.

En los últimos meses ha habido también detenidos. Los primeros cuatro casos ocurrieron en septiembre durante una manifestación por la desaparición del activista Santiago Maldonado. Los periodistas estuvieron un fin de semana bajo arresto. En las protestas de diciembre volvió a haber trabajadores de prensa detenidos, sin causa aparente.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y la Relatoría Especial de Libertad de Expresión han manifestado su preocupación por estos ataques. La Asociación de Corresponsales Extranjeros en Argentina se ha pronunciado en contra y el CELS, un organismo humanitario local de gran prestigio, ha advertido que existe un «ensañamiento» con los reporteros.

En los últimos dos años, desde que asumió el cargo el presidente centroderechista Mauricio Macri, se han perdido 2.500 puestos de trabajo en prensa en Buenos Aires y más de 3.000 a nivel nacional, informa un delegado del Sindicato de Prensa de Buenos Aires, Agustín Lecchi, de la Televisión Pública. El gremio pide que se declare la emergencia laboral.

La crisis se manifiesta en forma de recortes de plantilla, retiros voluntarios -que son masivos- y cierre de medios, algunos muy tradicionales como el diario en inglés 'Buenos Aires Herald', que ha bajado la persiana este año con más de 100 años de vida. Otro diario centenario en estado de alerta ahora es 'La Razón'.

También ha despedido a sus trabajadores y cerrado la agencia nacional Diarios y Noticias, y el diario 'El Argentino'. Un canal de noticias, CN23, ha echado al 80% de su personal. Hay medios que ante la amenaza de cierre se han reconvertido en cooperativas por iniciativa de los propios periodistas. «Es algo que no pasaba antes con esta intensidad», explicó Lecchi. «Los empresarios aprovechan que el Ministerio de Trabajo y otros entes que deberían regular la actividad están mirando para otro lado», añadió.

En algunos medios, los salarios se pagan en cuotas. O se deben directamente. En medios audiovisuales se suspende a ratos la programación para emitir solo música o programas repetidos para forzar a que los empleadores se pongan al día con sus compromisos. La crisis afecta principalmente a medios que habían acompañado a la gestión de la expresidenta Cristina Fernández y que hoy son críticos con Macri, como los del grupo Indalo, que tenía financiación del Gobierno anterior.

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