Beatriz se niega a ser la primera dama de México

Beatriz Gutiérrez Müller, exultante la noche de la victoria de López Obrador. :: edgard garrido/ reuters/
Beatriz Gutiérrez Müller, exultante la noche de la victoria de López Obrador. :: edgard garrido/ reuters

La esposa de López Obrador, la primera con varios títulos universitarios, tacha el puesto de «clasista»

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

Beatriz Gutiérrez Müller se convertirá en la primera esposa de un presidente de México con varios títulos universitarios, una mujer profesional e independiente que marca distancias con sus predecesoras. Tiene claro, y así lo ha dicho, que seguirá siendo «Beatriz a secas», una dama que no quiere ser la primera porque es una idea «clasista». Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de 64 años, llevaba tres años viudo y con tres hijos a su cargo cuando en 2006 se casó con la polifacética Beatriz, también compositora y cantante. Ambos se conocían profesionalmente de antes. Su actual esposa era asesora de comunicación de la Dirección de Difusión del Gobierno del DF y después del área de Asuntos Internacionales cuando él era jefe de Gobierno del DF (2000-2005).

De madre chilena y padre alemán, Gutiérrez Müller, de 49 años y madre del cuarto hijo de AMLO, ha estado siempre a su lado. Cuando denunció dos fraudes electorales-2006 y 2012- y también en los años de «resistencia pacífica». Los que conocen al matrimonio dicen que están muy enamorados y se compenetran a las mil maravillas. Ella comparte las ideas transformadoras del nuevo presidente mexicano. No dejó lugar a dudas en un mitin en Veracruz: «la mujer benefactora de los años 40 que repartía a los niños pobres era muy bonita, pero este país ya cambió».

Beatriz Guitiérrez nació en la Ciudad de México en 1969, se graduó en Comunicación, tiene un máster en Literatura Iberoamericana por la Universidad Iberoamericana de Puebla, ciudad donde pasó parte de su vida, y es doctora en Teoría Literaria por la Universidad Autónoma Metropolitana. Los medios mexicanos también destacan su labor como comunicadora.

López Obrador ganó en las urnas con un discurso centrado en la lucha contra la corrupción y las viejas prácticas de la política mexicana. Una idea que Beatriz comparte al cien por cien: «Para la verdadera transformación de la vida pública en México, tenemos que comenzar a pensar y actuar diferente. Debemos poner fin a la idea de la primera dama. En México no queremos que haya mujeres ni de primera ni de segunda. Con todo mi respeto a las mujeres que han estado antes en ese papel, decir 'primera dama' es algo clasista», espetó en otro encuentro con los simpatizantes de la Morena. Ya en 2006 barruntaba con la posibilidad de que su marido presidiese el país y su papel como mujer del mandatario: «El papel de una primera dama, una esposa de gobernador, representante de Estado o cualquier político debe ser marginal. Si Andrés Manuel gana la presidencia y me pide que le acompañe en su gobierno, mi figura será absolutamente gris por convicción propia».

Aunque la esposa de López Obrador insiste en que la victoria de su marido no le va a cambiar la vida, puede que finalmente la realidad se imponga. Lo que es seguro que en ese transitar Beatriz Gutiérrez, quien adelanta que no tiene ambiciones políticas como Martha Sahagún, esposa de Vicente Fox, estará al lado de AMLO e intentará dejar su impronta.

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